- La inversión en I+D en Argentina es solo del 0,14% del PIB, muy por debajo del promedio de la OCDE.
- Ruben Ascúa destaca que la innovación permite a las empresas generar mejores resultados con menos recursos.
- La Alazana, destilería de whisky, exporta el 60% de su producción al Reino Unido, con precios que van de 100 a 1.000 dólares.
- edoxOnline ha reducido el tiempo de gestión en comercio internacional en un 50% mediante digitalización y blockchain.
- La innovación es esencial para la supervivencia de las PYMES en un contexto macroeconómico desafiante.
La innovación se ha convertido en un pilar fundamental para las pequeñas y medianas empresas (PYMES) en Argentina, especialmente en un contexto económico desafiante. Según datos recientes, la inversión en investigación y desarrollo (I+D) en el país es alarmantemente baja, representando solo el 0,14% del PIB, lo que contrasta con el promedio de los países de la OCDE. Este panorama ha llevado a que solo diez empresas concentren casi la mitad de la inversión privada en I+D, lo que deja a muchas PYMES fuera del circuito de innovación estructural.
Ruben Ascúa, rector de la Universidad Nacional de Rafaela, destaca que la innovación no solo mejora la competitividad, sino que también permite a las empresas alcanzar una mayor eficiencia. Esto se traduce en la posibilidad de generar los mismos o mejores resultados utilizando menos recursos. En este sentido, las PYMES que logran innovar pueden acumular capital de manera virtuosa, reduciendo costos sin sacrificar la calidad de sus productos. Este fenómeno se ha observado en países como Alemania, donde las PYMES han logrado convertirse en líderes globales a través de la innovación constante.
Fernando Peirano, ex titular de la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, señala que, a pesar de la crisis económica, algunas PYMES argentinas continúan innovando. Estas empresas, lejos de rendirse ante las dificultades, están respondiendo con creatividad y adaptabilidad. La clave radica en la capacidad de estas organizaciones para recombinar recursos existentes y encontrar soluciones efectivas a problemas ya conocidos, lo que les permite mantenerse competitivas en el mercado.
Un claro ejemplo de innovación en el sector es La Alazana, la primera destilería de whisky en Argentina que utiliza malta patagónica. Desde su fundación en 2011, la empresa ha buscado diferenciarse a través de la calidad de sus productos, utilizando cebada seleccionada y un proceso de destilación único. Este enfoque les ha permitido exportar el 60% de su producción al Reino Unido, con precios que oscilan entre 100 y 1.000 dólares. La Alazana ha logrado posicionarse en un mercado altamente competitivo, destacándose por su calidad y su enfoque innovador.
Otro caso notable es el de edoxOnline, una plataforma creada para optimizar los procesos del comercio internacional. Alejandro Pernías, su fundador, ha desarrollado una herramienta que reduce el tiempo de gestión en un 50% al digitalizar la documentación de embarque. La incorporación de tecnología blockchain y recursos de inteligencia artificial ha permitido a la empresa recibir reconocimientos internacionales, lo que resalta la importancia de la innovación en el comercio exterior. Estas iniciativas no solo benefician a las empresas involucradas, sino que también tienen un impacto positivo en la economía local, al generar empleo y fomentar el desarrollo de nuevas tecnologías.
De cara al futuro, es crucial que las PYMES argentinas continúen apostando por la innovación como estrategia de crecimiento. La capacidad de adaptarse a las nuevas tendencias del mercado y de incorporar tecnologías emergentes será determinante para su supervivencia y éxito. Con el contexto macroeconómico actual, las empresas que logren innovar y diferenciarse podrán no solo sobrevivir, sino también prosperar en un entorno cada vez más competitivo.
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