El Fondo Garantidor de Créditos (FGC) de Brasil cerró el año 2025 con un patrimonio líquido de R$ 123,2 mil millones, lo que representa una caída del 12,25% en comparación con los R$ 140,4 mil millones de 2024. Esta disminución se atribuye principalmente a las liquidaciones del conglomerado Master, que incluyó a entidades como Banco Master y Letsbank. Según el balance divulgado el 28 de abril de 2026, el FGC registró un déficit de R$ 17,1 mil millones debido a los reembolsos realizados a los acreedores afectados por estas liquidaciones.

Las liquidaciones extrajudiciales del Banco Master y otras instituciones vinculadas llevaron al FGC a reservar R$ 40,6 mil millones para garantizar pagos a los acreedores, comenzando en enero de 2026. Además, las liquidaciones de Will Bank y Pleno, también parte del conglomerado, requirieron otros R$ 11,2 mil millones. En total, el FGC provisionó R$ 51,8 mil millones y pagó R$ 49 mil millones, lo que equivale al 94,5% del total, beneficiando a aproximadamente 870 mil clientes e inversores.

A pesar de la crisis, las contribuciones de las instituciones asociadas al FGC aumentaron a R$ 6,3 mil millones en 2025, en comparación con R$ 5,7 mil millones en 2024. Asimismo, el rendimiento financiero de las inversiones del fondo alcanzó R$ 21,8 mil millones, superando los R$ 10,8 mil millones del año anterior, con una rentabilidad que correspondió al 99,39% de la tasa Selic promedio para el período. Esto sugiere que, a pesar de las dificultades, el FGC ha logrado mantener una cierta estabilidad en sus operaciones.

La situación del FGC es crucial para los inversores, ya que garantiza hasta R$ 250 mil por CPF o CNPJ en productos financieros como cuentas corrientes, ahorros y CDBs. Con el aumento de los depósitos elegibles para la garantía, que alcanzaron R$ 5,53 billones al final de 2025, el fondo asegura que el 47,93% del total está cubierto por sus límites. Esto significa que la mayoría de los depósitos individuales, un 99,65%, están completamente garantizados, lo que proporciona un nivel de seguridad a los ahorradores en el sistema financiero brasileño.

De cara al futuro, el Banco Central de Brasil ha implementado nuevas regulaciones para fortalecer la liquidez de las instituciones financieras, exigiendo que las captaciones estén respaldadas por activos de mayor calidad. A partir de 2027, se introducirán nuevos índices de liquidez que afectarán a instituciones de menor tamaño, lo que podría tener un impacto en su capacidad de captar recursos. Los inversores deben estar atentos a cómo estas regulaciones afectarán la estabilidad del sistema financiero y las oportunidades de inversión en el contexto brasileño, especialmente en un entorno donde la confianza es clave tras la crisis del conglomerado Master.