La inversión china en México ha experimentado una drástica caída del 80% en 2025, alcanzando apenas 588.3 millones de dólares, en comparación con los 3,017 millones de dólares del año anterior. Este descenso se atribuye a la creciente cautela en torno a la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que ha comenzado a impactar los flujos de capital. A pesar de esta caída, México sigue siendo un destino atractivo para la inversión china en América Latina, aunque el ritmo de captación se ha desacelerado notablemente.

El Monitor de la inversión china en América Latina y el Caribe, elaborado por el Centro de Estudios China-México (CeChimex) de la UNAM, revela que la cifra oficial reportada por la Secretaría de Economía de México para 2025 es de 529.6 millones de dólares, lo que se aproxima a los datos del Monitor. Sin embargo, la diferencia se hace más evidente en 2024, donde el registro oficial muestra solo 710.3 millones de dólares. Esto sugiere que la Secretaría de Economía podría estar subestimando la inversión real, ya que mide la inversión según el último país de origen, lo que puede ocultar capital chino que ingresa a través de terceros países.

En términos de sectores, el 43% de la inversión china en México se ha concentrado en la industria automotriz y de autopartes, mientras que el resto se distribuye entre energía, manufactura, electrónicos y maquinaria. Enrique Dussel Peters, coordinador del CeChimex, menciona que, a pesar de la caída en los flujos de inversión, las empresas chinas siguen interesadas en expandir su presencia en México, especialmente en el sector automotriz. Sin embargo, esta intención se ve contrarrestada por la presión ejercida por Estados Unidos para limitar la participación china en la economía mexicana.

La inversión china en México ha tenido un crecimiento significativo en la última década, especialmente después de la guerra comercial entre Estados Unidos y China en 2018 y la entrada en vigor del T-MEC en 2020. Desde 2020 hasta 2025, México ha captado un total de 11,567 millones de dólares en inversión extranjera directa (IED) china, lo que representa el 17.4% del total regional, colocándose prácticamente a la par con Argentina y solo por detrás de Brasil, que concentra el 30.2% de esta inversión. A pesar de la caída reciente, México ha liderado la región en número de proyectos, con 98 transacciones en el mismo período, generando 157,338 empleos vinculados a estas inversiones.

A medida que la situación evoluciona, es crucial que los inversores mantengan un seguimiento cercano de las negociaciones en torno al T-MEC y las políticas comerciales de Estados Unidos hacia China. La presión sobre México para actuar como un 'puente' para la industria china podría tener repercusiones significativas en la dinámica de inversión en la región. Además, el gobierno mexicano ha intentado suavizar las tensiones, afirmando que no hay instrucciones para distanciarse de China y que la cooperación sigue siendo una prioridad. La evolución de estas relaciones y la respuesta de las empresas chinas serán factores determinantes para el futuro de la inversión en México y su impacto en el mercado latinoamericano.