La empresa peruana Ransa, un operador logístico integral que se extiende a lo largo de la costa del Pacífico de Latinoamérica, ha anunciado que espera superar los US$ 650 millones en ingresos para 2026. Esta proyección se basa en un crecimiento del 10% que se anticipa para el cierre de 2025. Ransa ha logrado este crecimiento gracias a la integración de sus operaciones, la obtención de nuevos contratos y un aumento en la ocupación de su infraestructura logística, que ha crecido un 15% en el último año.

Ransa opera actualmente en 12 países, desde México hasta Chile, y cuenta con 95 sedes y más de 4 millones de m² de infraestructura logística. La compañía ha consolidado su presencia en la región a través de la fusión con TCF, un operador logístico en Centroamérica, y la adquisición de Loginsa en Chile. Estas estrategias han permitido a Ransa diversificar su oferta y mejorar su capacidad operativa, lo que es crucial en un sector donde la eficiencia y la rapidez son fundamentales para satisfacer la demanda creciente.

El crecimiento de Ransa también se ve impulsado por la digitalización de su cadena de valor. En los últimos tres años, la empresa ha invertido más de US$ 40 millones en innovación tecnológica y planea destinar entre US$ 8 millones y US$ 10 millones anuales en este ámbito. La implementación de sistemas como WMS (sistema de gestión de almacenes) y TMS (sistema de gestión de transporte) ha permitido a Ransa optimizar sus operaciones y ofrecer un servicio más ágil y personalizado a sus más de 3,000 clientes en la región.

Además, Ransa ha avanzado en su estrategia de sostenibilidad, midiendo su huella de carbono en 10 de los 12 países donde opera. Este esfuerzo, realizado en colaboración con la Corporación Financiera Internacional (IFC), ha permitido a la empresa establecer un plan de descarbonización con metas específicas, lo que no solo mejora su imagen corporativa, sino que también puede atraer a clientes que valoran la sostenibilidad en sus cadenas de suministro.

De cara al futuro, Ransa tiene la ambición de alcanzar los US$ 1,000 millones en ingresos para 2030, con un crecimiento anual promedio del 10%. Este objetivo se apoyará en la gobernanza climática, la eficiencia en costos y el desarrollo tecnológico. Los inversores deben estar atentos a cómo la empresa ejecuta su plan de expansión y mejora su infraestructura, ya que estos factores serán determinantes para su éxito en un mercado logístico cada vez más competitivo.