Disney está implementando una estrategia híbrida que combina el cine y el streaming para maximizar su audiencia y el valor de sus franquicias. Durante el CCXP México 2026, directivos de The Walt Disney Company explicaron que este enfoque busca extender el ciclo de vida de sus contenidos, aprovechando el impacto masivo de los estrenos en salas de cine y su posterior disponibilidad en Disney+. Producciones como Zootopia 2 y Toy Story 5 son ejemplos de cómo la compañía planea alimentar tanto la taquilla como su plataforma de streaming, creando un ciclo de vida más largo para sus historias.

La lógica detrás de esta estrategia es que, a pesar del auge del consumo bajo demanda, el cine sigue siendo un medio poderoso para generar conexión emocional con las audiencias. Según Daniela Ferrari, Directora de Marketing DTC de Disney, cada ventana de exhibición genera una conexión diferente con el público, lo que ayuda a construir un reconocimiento de marca y una lealtad que se traduce en suscripciones a Disney+. Esta estrategia contrasta con otros competidores que han optado por reducir las ventanas de exhibición en salas, lo que podría afectar la rentabilidad a largo plazo de sus contenidos.

Además de los grandes estrenos globales, Disney está enfocándose en la producción local en América Latina, buscando conectar con audiencias específicas a través de historias que resuenen culturalmente. Ferrari mencionó que la compañía está comprometida con la producción de contenido local, abarcando géneros variados como drama, comedia y reality shows, lo que refleja una adaptación a las preferencias del público regional. Esta estrategia no solo busca atraer a más suscriptores, sino también fortalecer la presencia de Disney en mercados emergentes.

El acceso al contenido se ha vuelto un aspecto crucial en un entorno donde la fragmentación de plataformas es cada vez más evidente. Disney ha reconocido que el deporte, especialmente a través de ESPN, juega un papel importante en su estrategia de streaming. La integración de ESPN en Disney+ no solo busca atraer a los aficionados al deporte, sino también ofrecer un valor agregado a los suscriptores, permitiendo un acceso más amplio a eventos deportivos. Jorge Castillo, VP de Sports, destacó que la compañía está explorando formas de cruzar sus franquicias con eventos deportivos para llegar a nuevas audiencias.

A medida que la competencia en el sector del entretenimiento se intensifica, Disney mantiene una ventaja estructural gracias a su vasta propiedad intelectual. Esta capacidad de diversificación permite que una misma historia se convierta en película, serie, producto y experiencia, extendiendo su valor más allá de un solo formato. Sin embargo, la compañía también se muestra cautelosa ante un entorno cambiante y está abierta a considerar alianzas estratégicas, aunque no hay planes concretos en este momento. La prudencia a largo plazo es clave para asegurar un crecimiento sostenible sin comprometer la salud financiera de la empresa.

En 2025, Disney se consolidó como la distribuidora número uno en taquilla, con más de 19 estrenos, lo que reafirma su compromiso con el cine como un pilar central de su estrategia. La compañía sigue apostando por un flujo constante de estrenos globales, contenido local y alianzas estratégicas para mantener su relevancia en un mercado cada vez más competitivo. Las conexiones emocionales que se generan a través de sus historias son fundamentales para la solidez de Disney como compañía en el futuro.