- El BCRA compró US$ 2.400 millones en abril, el mayor monto desde mayo de 2024.
- El sector agro liquidó en promedio US$ 141 millones diarios, contribuyendo significativamente a las reservas.
- El resto de los sectores pasó de ser demandante a oferente neto, aportando US$ 8 millones diarios al MULC.
- Entre octubre y abril, se liquidaron US$ 6.800 millones en emisiones corporativas, con US$ 3.200 millones aún pendientes.
- Las liquidaciones del agro y las emisiones corporativas seguirán activas en mayo, lo que podría influir en el tipo de cambio.
Abril cerró con un hito significativo para el Banco Central de la República Argentina (BCRA), que logró acumular compras de divisas por un total de US$ 2.400 millones. Esta cifra no solo representa el mayor volumen de adquisiciones desde que comenzó la fase de acumulación en 2026, sino que también es la más alta desde mayo de 2024. Este notable aumento en las compras se debe a varios factores, siendo la comparación con marzo un elemento clave. En marzo, el BCRA había adquirido US$ 1.671 millones, pero la composición de los flujos en el mercado cambiario era diferente, con un fuerte aporte del sector agropecuario que generó US$ 2.166 millones netos en el mercado único de cambios (MULC).
El sector agropecuario, que había sido un pilar en las compras del BCRA en marzo, continuó su tendencia en abril, aunque con un cambio en la dinámica. Durante el mes, el agro liquidó en promedio US$ 141 millones diarios, lo que se traduce en un aporte significativo a las reservas. Sin embargo, este flujo no es suficiente para explicar el ritmo de compras del BCRA, que promedió US$ 149 millones diarios. Esto sugiere que otros sectores, que anteriormente eran demandantes de divisas, ahora se han convertido en oferentes netos, aportando alrededor de US$ 8 millones diarios al MULC. Este cambio en la dinámica del mercado indica la presencia de flujos adicionales, probablemente relacionados con la liquidación de emisiones corporativas.
Las empresas y provincias que habían emitido deuda en dólares deben ingresar esos fondos antes de los primeros pagos de intereses, que suelen realizarse a los 180 días. Según los datos más recientes del vicepresidente del BCRA, Vladimir Werning, entre octubre y el 10 de abril ya se habían liquidado US$ 6.800 millones en emisiones corporativas, con otros US$ 3.200 millones aún pendientes. Esta situación plantea un dilema para el BCRA: cómo equilibrar el ritmo de compras con la dinámica del tipo de cambio, en un contexto donde la abundancia de oferta podría seguir presionando a la baja al dólar oficial.
De cara a mayo, se anticipa que ambos motores, tanto el agro como las operaciones de otros sectores, seguirán activos. La cosecha gruesa, que este año se presenta robusta, debería acelerar las liquidaciones del agro, mientras que las emisiones corporativas y provinciales que se destrabaron tras las elecciones legislativas de octubre de 2025 están alcanzando su plazo de liquidación. Esto podría fortalecer aún más los flujos de la cuenta financiera, lo que a su vez podría influir en la estabilidad del tipo de cambio.
En resumen, el BCRA enfrenta un escenario complejo donde debe decidir cómo manejar las compras de divisas en un contexto de abundancia de oferta. La presión a la baja sobre el dólar oficial podría continuar si los flujos de divisas se mantienen en niveles altos. Los inversores deberán estar atentos a la evolución de las liquidaciones del agro y a las emisiones corporativas en los próximos meses, ya que estos factores serán determinantes para la dinámica cambiaria y las reservas del BCRA.
Comentarios (0)
Inicia sesion para participar en la conversacion.