Saba Capital Management ha informado que su reciente oferta de compra de acciones en fondos de crédito privado no cotizados, gestionados por Blue Owl Capital y Starwood Capital, ha tenido una respuesta menor a la esperada. En marzo, el fondo de cobertura Saba ofreció liquidez a inversores que tenían sus fondos bloqueados en Blue Owl Capital Corporation II (OBDC II) a un descuento del 35%. Además, lanzó un programa similar para el Starwood Real Estate Income Trust (SREIT) con descuentos de entre el 24% y el 29%, dependiendo de la clase de acciones. Sin embargo, el lunes, Saba comunicó que solo logró adquirir aproximadamente $10 millones en valor nominal a través de 190 operaciones, la mayoría de las cuales provino de SREIT, mientras que la oferta para las acciones de Blue Owl no alcanzó más del 1% de lo ofrecido.

La falta de interés por parte de los inversores en obtener liquidez a precios tan bajos se produce en un trimestre donde se han registrado redenciones elevadas en la mayoría de los BDCs privados no cotizados. Blue Owl ha sido uno de los ejemplos más destacados de esta tendencia, deteniendo las redenciones trimestrales en OBDC II a mediados de febrero y optando por devolver capital de manera periódica a través de la venta de activos de su cartera. En abril, los inversores intentaron redimir $5.4 mil millones de otros dos fondos de crédito privado de Blue Owl durante el primer trimestre, pero el administrador del fondo decidió limitar estas solicitudes a un 5%.

La decisión de OBDC II ha llevado a Boaz Weinstein, de Saba Capital, a señalar que han recibido múltiples solicitudes de inversores que desean recuperar su dinero, lo que motivó a la firma a ver una oportunidad en el mercado. Saba ha anunciado que está considerando presentar ofertas en una serie de productos adicionales, incluyendo el fondo de intervalo Cliffwater y el OCIC de Blue Owl. La firma ha declarado que su objetivo es proporcionar a los inversores minoristas en estos productos el acceso a la liquidez que han disfrutado los inversores en BDCs públicos durante mucho tiempo.

Saba también ha elogiado a Barry Sternlicht, presidente y CEO de Starwood, por su compromiso de inyectar capital en acciones para financiar las redenciones de los inversores. Según Saba, su entrada en este mercado ha sido un catalizador para esta decisión, beneficiando a todos los inversores de SREIT. Sin embargo, Saba ha señalado que el capital ilíquido disponible para la oferta de OBDC II era naturalmente limitado, dado que solo quedaban $332 millones en el fondo. A pesar de ello, la firma ve que el riesgo crediticio se acumulará hasta 2027 y 2028, y cree que las oportunidades para proporcionar liquidez a gran escala crecerán considerablemente en el futuro.

Saba ha expresado que no se trata de si este espacio experimentará un estrés significativo, sino de cuándo ocurrirá. Actualmente, cientos de miles de millones de dólares en crédito privado están en manos de inversores minoristas en productos que ofrecen liquidez secundaria limitada o nula. Saba tiene la intención de ser una fuente constante de esa liquidez y de tener el capital listo para ser desplegado cuando la necesidad se intensifique. Este enfoque podría ser relevante para los inversores argentinos que buscan diversificar sus activos en un entorno de creciente incertidumbre económica en la región, especialmente en Brasil, donde el contexto financiero también está en evolución.

En resumen, la situación actual en el mercado de crédito privado refleja una creciente presión sobre los fondos no cotizados, lo que podría llevar a una mayor volatilidad y oportunidades de inversión en el futuro. Los inversores deben estar atentos a las decisiones de los administradores de fondos y a las condiciones del mercado que podrían influir en la liquidez y el acceso a capital en este sector.