El consumo masivo en Argentina experimentó una caída interanual del 5,1% en marzo de 2026, marcando su tercer mes consecutivo en descenso, según un informe de la consultora Scentia. Este retroceso se dio en un contexto donde la mayoría de los canales de venta vieron disminuciones significativas, con la excepción notable del comercio electrónico, que creció un 34,3% en comparación con el año anterior. Las farmacias también mostraron una leve mejora del 0,9%. En términos de unidades vendidas, los mayoristas retrocedieron un 8,8%, los supermercados un 7%, y los autoservicios independientes un 5,1%, mientras que almacenes y kioscos cayeron un 4,5%.

En el acumulado del primer trimestre de 2026, el consumo masivo mostró una contracción del 3,1%. Este desempeño se atribuye, en parte, a factores estacionales como las vacaciones y el inicio del ciclo escolar. Sin embargo, al comparar marzo con febrero, se observó un aumento del 6,1%, aunque este dato no está desestacionalizado y se ve influenciado por la diferencia en la cantidad de días del mes. En general, casi todas las canastas de productos mostraron caídas en comparación con marzo de 2025, siendo las más pronunciadas en categorías como limpieza de ropa y hogar (-12%), perecederos (-9,7%) y desayuno y merienda (-8,2%).

Desde Scentia, se sugiere que este comportamiento podría comenzar a revertirse en los próximos meses si la inflación sigue una tendencia a la baja. El precio promedio ponderado del consumo masivo aumentó un 20,4% interanual en marzo, lo que representa un crecimiento inferior al índice de precios al consumidor (IPC), que fue del 32,6% en el mismo período. Esta diferencia sugiere que, aunque los precios están subiendo, el poder adquisitivo de los consumidores sigue siendo un tema de preocupación.

Por otro lado, la consultora NielsenIQ reportó una recuperación del 1,5% en el consumo durante el bimestre febrero-marzo en comparación con el mismo período del año anterior. Sin embargo, el acumulado de 2026 se ubicaba un 1% por encima de igual período de 2025. Es importante señalar que NielsenIQ utiliza una metodología diferente para medir el consumo, lo que puede generar discrepancias en los datos. En el sector supermercadista, la situación es considerada “dramática”, con un 37,3% de las empresas calificando la situación comercial como “mala”. Esto contrasta con solo un 5,3% que la considera “buena”, lo que refleja un saldo negativo de 32 puntos.

Las expectativas para el trimestre abril-junio muestran una leve mejora, con un 16% de los encuestados anticipando una recuperación frente a un 14,7% que prevé un deterioro. Sin embargo, la caída de la demanda sigue siendo la principal preocupación, mencionada por el 58,7% de los comercios. Además, el costo laboral y el financiamiento también se destacan como restricciones significativas. En cuanto al empleo, ninguna empresa del sector espera aumentar su personal en los próximos tres meses, y un 24% anticipa recortes, lo que indica un panorama complicado para el mercado laboral en este sector.

A medida que se avanza hacia el segundo trimestre, será crucial observar cómo se desarrollan las políticas económicas y si se implementan medidas que puedan aliviar la presión sobre los consumidores. La evolución de la inflación y su impacto en el poder adquisitivo serán factores determinantes para el consumo en los próximos meses. Asimismo, el comportamiento del comercio electrónico seguirá siendo un punto de interés, dado su crecimiento sostenido en un entorno de contracción generalizada del consumo masivo.