Las personas mayores de 50 años están transformando el panorama empresarial en Perú, con un notable crecimiento en el emprendimiento que ha alcanzado un 15% desde 2023. Este fenómeno se traduce en que el 35% de los nuevos emprendedores en el país pertenece a este grupo etario, que aporta su experiencia acumulada y conocimientos del mercado. En áreas urbanas, un 14% de los adultos entre 50 y 70 años ya ha iniciado su propio negocio, lo que refleja una tendencia creciente hacia la autonomía económica en esta franja etaria.

El impacto de esta generación en la economía peruana es significativo, ya que representa el 58% de los ingresos en los hogares. Este fenómeno no solo se limita a Perú, sino que se enmarca dentro de una tendencia más amplia en América Latina, donde el emprendimiento senior está ganando terreno. Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), casi la mitad de los adultos mayores en Perú forman parte de la población económicamente activa, y la mayoría se desempeña en pequeñas unidades productivas, donde el 84.8% trabaja en negocios de entre 1 y 10 empleados.

A medida que la población envejece, se espera que este segmento continúe creciendo. Para 2050, se estima que más del 20% de la población peruana tendrá más de 60 años, lo que plantea un desafío y una oportunidad para el sector público y privado. Yolanda Torriani, presidenta de la Comisión de Desarrollo de la Mujer Empresaria, destaca la necesidad de adaptar productos y servicios a esta nueva realidad, incluyendo salud, turismo senior y soluciones financieras inclusivas. La economía plateada, que se refiere a la actividad económica generada por los mayores de 50 años, se está consolidando como un mercado estratégico.

Sin embargo, a pesar del potencial de este grupo, el acceso a financiamiento sigue siendo un obstáculo importante. Solo el 35% de los adultos mayores tiene acceso a crédito en el sistema financiero, lo que limita su capacidad para iniciar y expandir negocios. La mayoría depende de ahorros propios o préstamos familiares, lo que puede restringir su crecimiento. Las microfinancieras y cajas municipales están comenzando a ofrecer créditos pequeños, pero el acceso sigue siendo limitado. Además, la brecha tecnológica es un desafío adicional, ya que muchos adultos mayores tienen dificultades para aplicar herramientas digitales en sus negocios.

De cara al futuro, es crucial que se implementen políticas públicas que apoyen el emprendimiento senior, incluyendo capacitación y acceso a financiamiento. La generación de empleo adicional que pueden crear estos emprendedores es significativa, con estimaciones que sugieren que cada emprendedor senior podría generar entre 1 y 3 puestos de trabajo adicionales. A medida que la economía plateada continúa creciendo, será fundamental monitorear cómo se adaptan las empresas y los servicios a las necesidades de esta población, así como la evolución de las políticas públicas que puedan facilitar su integración en el mercado laboral y empresarial.