A finales de abril, el financiamiento externo en Argentina mostró una notable reactivación, especialmente en el ámbito de las colocaciones de deuda provincial y corporativa. Después de un leve descenso en marzo, la provincia de Chubut concretó una colocación internacional de USD 650 millones a una tasa anual de 9,45%. Esta operación fue recibida con gran interés, alcanzando una demanda de casi USD 2.000 millones, lo que indica un renovado apetito por parte de los inversores hacia los activos subnacionales argentinos.

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) ha estado monitoreando de cerca esta dinámica, ya que el ingreso de divisas es crucial para reforzar las reservas del país. Hasta ahora, el BCRA ha superado el 67% de su meta de compras de reservas para el año, que está fijada en USD 10.000 millones. Esta estrategia se vuelve aún más relevante en un contexto donde el riesgo país se mantiene elevado, cerca de los 500 puntos básicos, y las tasas internacionales continúan siendo desafiantes para los mercados emergentes.

La consultora Invecq ha destacado que el repunte en el financiamiento externo no solo se limita a Chubut. Otras provincias como Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos también han realizado colocaciones en los últimos meses, acumulando un total de USD 3.875 millones en emisiones durante la actual gestión. Este flujo de dólares es fundamental para la economía argentina, que enfrenta desafíos en su balanza de pagos y en la estabilidad de su moneda.

Además de las colocaciones provinciales, las emisiones corporativas en dólares también han sido significativas. Durante una reciente presentación en Washington, el vicepresidente del BCRA, Vladimir Werning, mencionó que las empresas argentinas han colocado obligaciones negociables por un total de USD 9.900 millones entre octubre de 2025 y abril de 2026. Sin embargo, solo USD 6.800 millones de este total han sido liquidadas en el mercado, lo que deja un saldo pendiente de USD 3.200 millones que podría ingresar en los próximos meses, representando una fuente adicional de divisas para el país.

La continuidad de este proceso de financiamiento externo dependerá de la evolución del riesgo país y del clima financiero internacional. Si el riesgo soberano argentino se reduce y la volatilidad global disminuye, es probable que más provincias, como Neuquén y Mendoza, consideren salir al mercado para emitir deuda. Esto podría resultar en un aumento adicional de dólares en la economía local, justo cuando el Gobierno busca fortalecer sus reservas sin alterar el equilibrio cambiario.