En marzo de 2026, la compra de dólar ahorro por parte de los argentinos alcanzó los u$s2.208 millones, marcando su segundo valor más bajo desde la liberación del cepo cambiario en abril de 2025. Este descenso se traduce en una caída respecto a los u$s2.478 millones registrados en febrero, lo que indica una desaceleración en la demanda de divisas por parte de los individuos. A pesar de esta baja, la cifra se mantiene en un nivel considerable si se considera el contexto histórico, donde solo en dos períodos anteriores se superaron los u$s2.000 millones en compras de dólares para atesoramiento, durante las crisis cambiarias de 2018 y 2019.

El Balance Cambiario del Banco Central de la República Argentina (BCRA) revela que esta tendencia de disminución en la compra de dólares se ha mantenido durante dos meses consecutivos. En comparación, en noviembre de 2025, la compra de dólares había caído a u$s1.479 millones, un mínimo que se había visto influenciado por la incertidumbre electoral y la expectativa de una posible devaluación. Este comportamiento refleja una búsqueda constante de cobertura por parte de los argentinos, quienes buscan proteger sus ahorros ante la inestabilidad económica.

En cuanto a las fuentes de ingresos de divisas, la balanza comercial de bienes se destacó como la principal, aportando unos u$s1.737 millones en marzo. Además, los ingresos por deuda privada alcanzaron los u$s1.460 millones, mientras que los pagos de deuda pública, excluyendo al FMI, sumaron u$s1.445 millones. Por otro lado, el saldo negativo en el componente de servicios fue de -u$s522 millones, el más bajo desde junio de 2024, lo que sugiere una mejora en la situación en este sector.

Para los inversores, la caída en la compra de dólar ahorro puede tener implicancias significativas. Un menor volumen de compras podría llevar a una presión sobre el tipo de cambio, especialmente si el BCRA no logra equilibrar el ingreso de divisas por otras vías. La dependencia de la balanza comercial para generar dólares es crítica, y cualquier cambio en las exportaciones o en la demanda internacional podría alterar este delicado equilibrio. Además, el comportamiento del dólar blue y el dólar MEP podría verse afectado si la tendencia de compra de dólares continúa a la baja.

De cara al futuro, es fundamental monitorear las decisiones del BCRA en relación a las tasas de interés y las políticas cambiarias. La próxima reunión de política monetaria, programada para mayo, será un evento clave, ya que podría influir en la dinámica del mercado cambiario. Asimismo, la evolución de la balanza comercial y la situación política en el país seguirán siendo factores determinantes para la estabilidad del tipo de cambio y la confianza de los inversores en el peso argentino.