El dólar oficial en Argentina ha registrado un aumento por tercera jornada consecutiva, cerrando la semana en $1.420 para la venta y $1.370 para la compra. Este incremento se produce en un contexto de creciente demanda de cobertura, lo que ha llevado el volumen operado en el mercado de cambios a niveles récord. En el segmento mayorista, el tipo de cambio avanzó $7,5, alcanzando un cierre de $1.399,50, el valor más alto desde el 13 de marzo. Este aumento se da en un momento en que el volumen de operaciones en contado superó los USD 954,4 millones, marcando el registro más alto en lo que va del año y el mayor desde diciembre de 2023.

La brecha entre el tipo de cambio mayorista y el techo de la banda cambiaria, que se sitúa en $1.693,51, se ha reducido a un 21%. En el mercado informal, el dólar blue se mantuvo estable en $1.420, aunque algunas cuevas reportaron precios de compra cercanos a $1.400. Este comportamiento indica una mayor demanda en la punta compradora, aunque sin un aumento significativo en la cotización del dólar blue. Los contratos de dólar futuro también mostraron incrementos moderados, con la posición más operada para el cierre de abril finalizando en $1.403, un avance del 0,4%.

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) ha continuado con su estrategia de intervención en el mercado cambiario, acumulando compras por USD 194 millones el jueves y aumentando sus reservas internacionales brutas en USD 326 millones, alcanzando un total de USD 46.167 millones. En abril, el BCRA ha acumulado compras por USD 2.299 millones, y en lo que va del año, el saldo asciende a USD 6.681 millones. Este promedio diario de compras de USD 90 millones refleja una intervención sostenida, especialmente en las últimas ruedas, para mantener cierta estabilidad en el mercado.

Sin embargo, el aumento del dólar se produce en un clima financiero negativo, donde las acciones y bonos han sido presionados por un contexto internacional adverso. Los títulos soberanos en dólares han mostrado bajas generalizadas, lo que ha llevado el riesgo país a 557 puntos básicos, el nivel más alto desde el 8 de abril. Esta presión se ve exacerbada por el aumento en el precio del petróleo, impulsado por temores de una escalada militar en Medio Oriente, lo que ha generado una mayor aversión al riesgo en los mercados internacionales y ha impactado en activos emergentes.

En el ámbito local, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) reportó una caída del 2,6% en el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) en febrero, el retroceso mensual más fuerte desde diciembre de 2023. Este descenso se atribuye al desempeño negativo en sectores clave como la industria y el comercio, lo que genera preocupación sobre el impacto de la recesión en el consumo, la recaudación y la sostenibilidad del programa económico. La combinación de una mayor demanda de dólares, un récord en las operaciones y un contexto internacional complicado ha puesto presión sobre el mercado cambiario, reavivando dudas sobre el equilibrio del esquema actual.

De cara al futuro, los inversores deben estar atentos a la evolución del tipo de cambio y la política del BCRA, especialmente en el contexto de las próximas elecciones y la incertidumbre económica. La proyección del tipo de cambio mayorista para diciembre se sitúa en torno a $1.626, lo que indica que el mercado anticipa un aumento en la presión cambiaria. La próxima semana será crucial para observar cómo se desarrollan las intervenciones del BCRA y el comportamiento del dólar en un entorno de creciente demanda y volatilidad en los mercados internacionales.