- Casi 27 mil locales educativos en Perú requieren sustitución total, afectando a 1,2 millones de estudiantes.
- Las propuestas de FP, JPP y RP para reformar la educación no abordan las restricciones presupuestarias existentes.
- Las remuneraciones docentes han crecido un 5,1% anual, pero esto no se traduce en mejoras en el aprendizaje.
- El 22% de los peruanos considera que el equipamiento escolar es malo o muy malo, afectando la calidad educativa.
- La crisis política ha llevado a una alta rotación de ministros, debilitando la continuidad de las políticas educativas.
La educación en Perú enfrenta una crisis estructural que se ha agudizado en los últimos años, especialmente en el contexto de las elecciones de 2026. A finales de 2025, se estima que 27 mil locales educativos, lo que representa el 48% del total, requieren una sustitución total debido a su alto riesgo de colapso, afectando a 1,2 millones de estudiantes. Este problema es más crítico en las áreas más empobrecidas, donde hasta el 60% del alumnado está en riesgo, lo que plantea un desafío significativo para cualquier futuro gobierno que busque mejorar la calidad educativa.
Las propuestas de los principales partidos políticos, como Fuerza Popular (FP), Juntos por el Perú (JPP) y Renovación Popular (RP), reconocen la urgencia de reformas en el sector educativo. Sin embargo, estas iniciativas carecen de estrategias concretas y no abordan las restricciones presupuestarias que enfrenta el país. Por ejemplo, FP propone un programa llamado "Escuelas Seguras" para reconstruir colegios, pero su plan de crear 3 mil nuevas escuelas podría desviar recursos de áreas donde son más necesarios, como la mejora de la infraestructura existente. JPP, por su parte, plantea aumentar la inversión en educación al 6% del PBI para 2031, una meta que parece inalcanzable dado que actualmente se destina apenas el 0,8% del PBI a este sector.
El aumento de las remuneraciones docentes ha sido un factor clave en el incremento del gasto educativo, representando la mitad del aumento en el gasto entre 2021 y 2025. Las remuneraciones de los docentes crecieron un 5,1% anual en promedio durante este periodo, lo que ha presionado aún más el ya debilitado equilibrio fiscal del país. Sin embargo, estos incrementos no se han traducido en mejoras en el aprendizaje, ya que solo tres de cada diez alumnos de cuarto de primaria alcanzaron un rendimiento satisfactorio en matemáticas o lectura en 2024. Esto plantea serias dudas sobre la efectividad de las políticas actuales y futuras en relación con el gasto en educación.
La falta de equipamiento adecuado en las escuelas también es una preocupación significativa. Según el INEI, el 22% de los peruanos considera que el equipamiento escolar es malo o muy malo, lo que es un factor que afecta directamente la calidad de la educación. Aunque FP ha propuesto la adquisición de 6 millones de laptops o tablets, la falta de un plan de mantenimiento adecuado podría llevar a que muchas de estas herramientas queden inoperativas. Esto resalta la necesidad de un enfoque más integral que no solo contemple la adquisición de equipos, sino también su mantenimiento y actualización.
A medida que se acercan las elecciones, es crucial que los votantes consideren qué candidatos tienen propuestas viables y alineadas con las necesidades reales del sector educativo. La crisis política y la alta rotación de ministros en el sector han debilitado la continuidad de las políticas educativas, lo que ha llevado a un estancamiento en los avances. Los próximos meses serán decisivos para determinar si el nuevo gobierno podrá implementar cambios significativos que cierren las brechas existentes y mejoren la calidad de la educación en Perú.
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