La multinacional Aramark, conocida por sus servicios tercerizados de alimentación y mantenimiento, se encuentra en el centro de una serie de controversias en Argentina. Recientemente, el Hospital Italiano de Buenos Aires se convirtió en el foco de atención tras la intimación de UTHGRA, el sindicato de trabajadores del turismo y la gastronomía, por irregularidades en el servicio de alimentación. Este conflicto se suma a versiones no confirmadas sobre un episodio de intoxicación en una planta automotriz, donde se reportaron alrededor de 80 personas afectadas por la comida proporcionada por la empresa. Estos eventos han reavivado el debate sobre la calidad y la seguridad de los servicios que Aramark ofrece en el país.

Aramark ha expandido su presencia en Argentina en los últimos años, adjudicándose contratos en sectores sensibles como salud, energía y minería. Sin embargo, este crecimiento ha venido acompañado de conflictos laborales y cuestionamientos sobre su modelo operativo. En el caso del Hospital Italiano, los reclamos incluyen cambios en las condiciones laborales, falta de personal y problemas en la relación con la representación sindical. Estas preocupaciones han llevado al sindicato a advertir sobre posibles medidas de fuerza si no se realizan cambios significativos en la operación de la empresa.