Desde la reforma a la Ley Minera en abril de 2020, que declaró el litio como patrimonio de la nación, la producción de este mineral en México sigue siendo un objetivo lejano. A pesar de que el país es el sexto mayor fabricante de vehículos automotrices, la dependencia de las importaciones de litio para la fabricación de baterías de autos eléctricos se mantiene. Rodolfo Osorio, responsable del sector de electromovilidad de la Secretaría de Economía, ha indicado que "es difícil saber exactamente para cuándo" se podrá contar con baterías hechas en México a partir de litio nacional.

La creación de la empresa estatal Litio para México (LitioMx) en agosto de 2022 fue un paso significativo, ya que se espera que esta entidad guíe la exploración y explotación del litio en el país. Sin embargo, las conversaciones entre la Secretaría de Economía y LitioMx aún no han dado lugar a procesos productivos concretos. Esto se debe a que las normativas necesarias para el aprovechamiento del mineral aún están en proceso de definición, lo que retrasa cualquier avance hacia la producción industrial.

El litio en México se encuentra principalmente en arcillas, lo que representa un desafío técnico y económico, ya que este tipo de yacimiento requiere procesos industriales innovadores para su extracción y procesamiento. A nivel internacional, la mayoría de los litios provienen de salares o salmueras, lo que hace que la situación mexicana sea única y compleja. A pesar de las dificultades, la industria automotriz mexicana sigue mostrando interés en el desarrollo de baterías locales, aunque se enfatiza que la competitividad de costos será un factor determinante para su viabilidad.

La visita de una comitiva de Foxconn a Sonora, programada para el 27 de abril, podría abrir nuevas oportunidades para la industria de la electromovilidad en México. Foxconn, conocido por su experiencia en la fabricación de componentes electrónicos, podría aportar conocimientos valiosos para el desarrollo de baterías de litio, tanto para vehículos eléctricos como para almacenamiento de energía. Este acercamiento es visto como un signo positivo por parte de los empresarios del sector automotriz, quienes consideran que la colaboración con empresas tecnológicas es esencial para avanzar en la producción de baterías.

A pesar de los esfuerzos, la situación del litio en México contrasta con la de países como Chile, que ha logrado establecer una estrategia nacional para recuperar su liderazgo en la producción de litio mediante colaboraciones público-privadas. En 2023, Chile lanzó su Estrategia Nacional del Litio, que busca aumentar la producción y mejorar la competitividad de su industria. En comparación, México aún no ha comenzado a extraer litio de manera efectiva, lo que plantea interrogantes sobre su futuro en este sector clave para la transición hacia energías más limpias y sostenibles.