El petróleo Brent experimentó una desaceleración significativa el martes 21 de abril, cerrando en US$ 98,84, tras alcanzar un máximo intradía de US$ 101,10. Este movimiento se produjo después de que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunciara la extensión del cese al fuego con Irán, lo que generó un ambiente de cautela en el mercado. La última vez que el Brent superó los US$ 100 fue el 13 de abril, después de que fracasaran las negociaciones iniciales entre Estados Unidos e Irán.

A lo largo del día, los analistas mostraron una postura más cautelosa debido a la inminente finalización del cese al fuego temporal entre ambos países. Según reportes, la tregua estaba programada para terminar el mismo día a las 21h en Brasilia, pero Trump decidió prorrogarla indefinidamente. Este anuncio se produjo en un contexto de mediación por parte de Pakistán, que busca facilitar un acuerdo entre las partes involucradas. La incertidumbre en torno a la duración del cese al fuego y la falta de avances en las negociaciones han llevado a un aumento en el riesgo geopolítico, lo que ha influido directamente en los precios del petróleo.

El estrecho de Hormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el transporte de petróleo, ha visto una drástica reducción en el tráfico, con solo tres barcos transitando en las últimas 24 horas, en comparación con un promedio de 140 embarcaciones diarias antes del inicio del conflicto. Esta paralización del tráfico marítimo ha generado preocupación sobre la oferta de petróleo a nivel global, lo que ha contribuido a la presión sobre los precios. Analistas como Bruno Cordeiro de StoneX destacan que la falta de progreso en las negociaciones ha llevado a una percepción de escasez en el mercado, lo que se traduce en un aumento de los precios de la commodity.

Desde el inicio del conflicto, el Brent ha acumulado un aumento de aproximadamente 38%. Este aumento ha sido impulsado por la guerra en curso, que ya se encuentra en su octava semana. La presión sobre los precios se ha intensificado debido a la incertidumbre sobre la normalización de la oferta de petróleo, lo que ha llevado a expertos a prever que el equilibrio político en la región seguirá siendo frágil. La falta de claridad sobre el futuro del conflicto podría mantener a los precios del petróleo en niveles elevados, afectando a los mercados globales.

En el contexto de los mercados financieros, las bolsas globales también reaccionaron negativamente, con caídas en los índices de Estados Unidos y Europa. El S&P 500, Nasdaq y Dow Jones cerraron con pérdidas de 0,63%, 0,59% y 0,21%, respectivamente. En Europa, el EuroStoxx cayó un 1,01%. El dólar, considerado un refugio seguro en tiempos de incertidumbre, mostró un incremento del 0,28% en su índice DXY. Esta situación podría tener implicaciones para el mercado argentino, donde la volatilidad en los precios del petróleo puede influir en el costo de los combustibles y, por ende, en la inflación local.