- El dólar mayorista se cotizó a $1.358, marcando su octavo retroceso en nueve jornadas.
- Se estima que el tipo de cambio alcanzará los $1.699,2 para fines de 2026, ajustándose a la baja desde $1.713.
- La inflación promedio anual para 2026 se proyecta en 29%, dos puntos porcentuales más que en el informe anterior.
- La tasa Badlar se redujo del 50% al 25% tras las elecciones, y se espera que continúe bajando.
- El PBI argentino podría crecer un 3,2% en 2026, impulsado por políticas promercado y un buen desempeño agrícola.
Los analistas de más de 40 bancos y consultoras han actualizado sus proyecciones para la economía argentina, centrándose en el dólar y la inflación. En un entorno marcado por reformas estructurales y cambios en el panorama financiero global, el informe de FocusEconomics revela que se anticipa una moderación en el tipo de cambio y la inflación, aunque con tensiones a corto plazo. Este jueves, el dólar mayorista se cotizó a $1.358, marcando su octavo retroceso en nueve jornadas, lo que refleja una tendencia a la baja en el tipo de cambio.
El consenso del mercado ha ajustado a la baja sus proyecciones para el tipo de cambio, estimando que alcanzará los $1.699,2 para fines de 2026, en comparación con los $1.713 previstos anteriormente. Para 2027, se espera que continúe esta tendencia, con un dólar proyectado en $1.956,6. Este ajuste se produce en un contexto donde el esquema de bandas móviles busca evitar saltos bruscos, aunque en la práctica, las variaciones del dólar han sido limitadas en el corto plazo. La distancia con el techo de la banda cambiaria, que se sitúa en $1.680,65, es del 23,8%.
En el ámbito inflacionario, las proyecciones han sido revisadas al alza, con una expectativa de inflación promedio anual del 29% para 2026, dos puntos porcentuales más que el informe anterior. Para diciembre, se estima un incremento de precios del 25,8%, superando el 23% proyectado anteriormente. A pesar de este aumento, el promedio de Latinfocus sigue siendo inferior al cálculo del REM, que anticipa una inflación del 29,4% hacia fin de año. Para 2027, se prevé una desaceleración en la inflación, aunque con niveles más altos que los anticipados previamente.
La reciente aceleración de la inflación, que alcanzó un 32,6% interanual en marzo, es motivo de preocupación. Este repunte, impulsado por factores como el conflicto en Medio Oriente y la estacionalidad en precios de alimentos y educación, podría generar mayor inercia inflacionaria en los próximos meses. Sin embargo, el presidente Javier Milei ha afirmado que la inflación tenderá a disminuir, argumentando que los efectos de la guerra y otros factores transitorios están detrás del aumento reciente. La tasa de inflación podría caer si se mantienen los equilibrios monetarios y fiscales, aunque este proceso no será lineal.
Las tasas de interés también juegan un papel crucial en este escenario. Tras las elecciones legislativas de octubre, la tasa Badlar se redujo drásticamente, pasando de cerca del 50% a alrededor del 25% a principios de abril. Se prevé que esta tendencia continúe, con una proyección de 20,63% a fines de 2026 y 15,61% en 2027, lo que podría favorecer la inversión. En términos de crecimiento económico, se estima que el PBI crecerá un 3,2% en 2026 y un 3,1% en 2027, impulsado por políticas promercado y un repunte en el sector agropecuario.
A medida que se avanza en 2026, la actividad económica ha mostrado señales positivas, con un crecimiento mensual del 0,4% en enero, respaldado por una buena campaña agrícola y la estabilidad política tras las elecciones. Las reformas laborales y los incentivos fiscales para pymes también están en marcha, lo que podría contribuir a un crecimiento sostenido. Sin embargo, el aumento en los precios internacionales de la energía ha generado nuevas presiones inflacionarias, lo que requerirá atención continua por parte de los analistas y operadores del mercado.
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