El dólar mayorista continuó su tendencia a la baja, cerrando en $1.358 para la venta, lo que representa una disminución de $1 en comparación con la jornada anterior. Este es el octavo retroceso en las últimas nueve ruedas, lo que ha llevado a una distancia del 23,8% respecto al techo de la banda cambiaria, que se encuentra en $1.680,65. La dinámica del mercado se ha visto favorecida por un aumento en la oferta de divisas y la intervención activa del Banco Central de la República Argentina (BCRA), que ha estado comprando dólares para fortalecer sus reservas sin generar presión sobre el tipo de cambio.

En el segmento minorista, el dólar oficial se cotizó a $1.380 en el Banco Nación, mientras que el dólar tarjeta alcanzó los $1.794. Por otro lado, el dólar blue experimentó un leve aumento, subiendo $5 hasta los $1.415. En el contexto de las operaciones, el volumen en el segmento de contado superó los u$s401 millones, y los contratos de dólar futuro mostraron bajas generalizadas, lo que indica una expectativa de estabilidad en el tipo de cambio en el corto plazo.

El BCRA también reportó un incremento en sus reservas brutas, que subieron en u$s4 millones hasta alcanzar los u$s45.631 millones. Sin embargo, es importante señalar que las reservas internacionales han retrocedido en u$s246 millones debido a movimientos de cotización y pagos de deuda a organismos internacionales. La intervención del BCRA en el Mercado Libre de Cambios (MLC) fue significativa, con compras por u$s75 millones, aunque se observa una desaceleración en la acumulación de activos internacionales.

El reciente acuerdo técnico con el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha reafirmado el compromiso del país con una política monetaria contractiva y metas de acumulación de divisas. El FMI ha ratificado que la política monetaria debe mantenerse estricta para sostener el proceso de desinflación, lo que podría influir en las decisiones del BCRA en el futuro. Además, se ha establecido una meta de compra de al menos u$s10.000 millones durante 2026, lo que refleja la intención del Gobierno de remonetizar la economía a través de la acumulación de reservas.

A medida que se aproxima la primera rueda cambiaria de mayo, se ajustarán las bandas cambiarias, con un nuevo techo de $1.710,59 y un piso de $815,07. Este ajuste se produce en un contexto donde la inflación de marzo fue del 3,4%. Los operadores del mercado estarán atentos a la capacidad del BCRA para mantener la calma cambiaria y acelerar la acumulación de reservas, lo que será crucial para la estabilidad económica del país en el corto y mediano plazo.