La Autoridad de Conducta Financiera del Reino Unido (FCA) ha propuesto un conjunto de nuevas regulaciones para el sector de las criptomonedas que podrían sorprender a muchas empresas del rubro. Estas regulaciones, presentadas en el documento titulado 'Cryptoasset Perimeter Guidance', introducen cambios significativos en la definición de custodia, lo que podría incluir a plataformas y proveedores de software que no se consideran custodios. La FCA ha establecido un límite de 24 horas para la custodia de activos de clientes, lo que significa que cualquier firma o plataforma que mantenga activos de clientes por más de un día durante el proceso de liquidación de operaciones podría ser clasificada como custodio regulado, lo que conlleva la obligación de obtener una licencia de salvaguarda completa.

Además, los validadores y operadores de nodos deben tener cuidado, ya que la FCA ha advertido que perderán su exención como tecnología pura en el momento en que ofrezcan características de 'valor añadido', como paneles de usuario o herramientas de recompensas. En estos casos, deberán buscar la aprobación completa para organizar el staking. La FCA ha declarado que su nuevo marco regulatorio tiene como objetivo fortalecer la protección de los consumidores y apoyar mercados justos, transparentes y ordenados a medida que el sector madura.

Por primera vez, la FCA también ha abordado el tema de la 'custodia en la sombra', aclarando que si un proveedor de servicios de criptomonedas permite teóricamente anular la autoridad de un cliente, se considera oficialmente un custodio, independientemente de que garantice no ejercer ese poder. Esto implica que el uso de contratos inteligentes, blockchains públicas o elementos de descentralización no exime a las empresas de cumplir con las regulaciones vigentes.

Para los emisores de stablecoins, las nuevas regulaciones son igualmente estrictas, ya que la FCA establece que la emisión solo es legal si el emisor está establecido en el Reino Unido y gestiona todo el ciclo de vida de la stablecoin, desde la oferta inicial hasta el mantenimiento de reservas. Esta regulación obligará a todas las entidades que proporcionan servicios de criptomonedas a transitar de los actuales sistemas de registro de lavado de dinero a un régimen de aprobación más estricto bajo la Ley de Servicios Financieros y Mercados del Reino Unido (FSMA).

Las empresas que deseen continuar operando bajo las nuevas regulaciones tendrán un plazo de cinco meses, desde el 30 de septiembre de este año hasta el 28 de febrero de 2027, para presentar su solicitud. No cumplir con este plazo podría resultar en multas, suspensiones o incluso el cierre permanente de las empresas. Solo aquellas que presenten su solicitud durante este período podrán beneficiarse de las 'disposiciones de ahorro', que les permitirán seguir operando mientras la FCA evalúa sus solicitudes. Este cambio en el marco regulatorio podría tener implicaciones significativas para el ecosistema cripto en el Reino Unido y, por ende, en el mercado global, ya que muchas empresas podrían verse obligadas a reestructurar sus operaciones para cumplir con las nuevas normativas.