La Justicia argentina investiga las refacciones realizadas en el departamento del jefe de gabinete, Manuel Adorni, entre mayo y noviembre de 2024. Las reformas, que han sido calificadas como integrales, han despertado sospechas debido a la diferencia de precios en la compra y reventa del inmueble. Originalmente, el departamento fue adquirido por dos jubiladas a un precio de USD 200.000 y luego fue vendido a Adorni por USD 230.000, lo que representa un aumento de solo USD 30.000 tras realizar obras significativas. Esta diferencia ha llevado a los fiscales a cuestionar si el valor de la escritura refleja el costo real de las reformas, que podrían haber sido mucho más elevadas.

Las reformas en el departamento, ubicado en la calle Miro al 500, incluyeron la renovación completa de la cocina y los dos baños, así como cambios en los pisos y la disposición de los ambientes. Las imágenes proporcionadas a la Justicia muestran que las obras fueron extensas y no se limitaron a arreglos superficiales. La propiedad, que cuenta con 150 m2 cubiertos, una cochera y un patio, fue adquirida por las jubiladas a un exfutbolista, Hugo Morales, quien la vendió por el mismo precio que había pagado casi tres décadas atrás, a pesar de que el inmueble requería una renovación completa.