La Policía de Investigaciones (PDI) de Chile ha cerrado la investigación sobre el supuesto ataque al exconvencional Rodrigo Rojas Vade, concluyendo que no hubo intervención de terceros en el incidente. Este hallazgo se produce tras un mes de indagaciones que comenzaron el 11 de marzo, cuando Rojas Vade fue encontrado con graves lesiones en su cabeza en un sitio eriazo cerca de la Ruta 78. Inicialmente, los indicios apuntaban a un posible ataque político, dado que el hallazgo coincidió con la asunción de José Antonio Kast como Presidente de la República, y el exconvencional tenía inscripciones en sus brazos que decían “Viva Kast” y “No + zurdos”. Sin embargo, la PDI comenzó a sospechar que el caso podría tratarse de autolesiones, lo que ha cambiado la narrativa de lo que se pensaba inicialmente.

La investigación reveló que las amarras en manos y pies de Rojas Vade eran idénticas a las que se encontraban en su mochila, lo que llevó a los investigadores a cuestionar la veracidad de su relato. Además, se determinó que su estado de gravedad no se debía a los golpes, sino al consumo de drogas que había tenido esa misma noche. La similitud entre las letras en sus brazos y el plumón encontrado en su auto también fue un indicio que llevó a la PDI a concluir que no hubo participación de terceros en el ataque. La Fiscalía Ecoh, que asumió el caso al principio, ahora se encuentra en la posición de cerrar la investigación, ya que no se han encontrado pruebas que sustenten la denuncia inicial.

Este caso no es la primera controversia en la que se ve envuelto Rojas Vade. En 2021, fue un símbolo de las manifestaciones del estallido social en Chile, pero su reputación se vio empañada cuando se descubrió que había mentido sobre padecer cáncer, lo que le costó su puesto en la Convención Constituyente. Tras admitir el engaño, fue condenado a 61 días de prisión y al pago de una multa. La situación actual podría dejarlo sin imputaciones, ya que no fue él quien presentó la denuncia y no hay un querellante en la causa. Esto plantea preguntas sobre la responsabilidad de los actores involucrados y el impacto que esto podría tener en su futuro político.

Para los inversores y analistas, este caso resalta la importancia de la percepción pública y la reputación en el ámbito político. La falta de claridad en la narrativa de Rojas Vade podría influir en la confianza del electorado hacia figuras políticas en general. Además, la relación entre política y economía en Chile es crítica, especialmente en un contexto donde la estabilidad política puede afectar la inversión y el clima de negocios. Las decisiones políticas de figuras como José Antonio Kast pueden tener repercusiones en el mercado, y la percepción de la integridad de los actores políticos es fundamental para mantener la confianza de los inversores.

A futuro, es importante monitorear cómo este caso afecta la imagen de Rojas Vade y su posible retorno a la política. Con las elecciones presidenciales y parlamentarias en el horizonte, la forma en que los votantes perciben a los candidatos puede ser determinante en los resultados. Además, la evolución de la situación política en Chile, especialmente bajo la presidencia de Kast, será clave para entender el clima de inversión en el país. Los próximos meses serán cruciales para observar cómo se desarrollan estos eventos y qué impacto tendrán en el mercado local y regional.