En febrero de 2026, las ventas reales del comercio minorista en Colombia experimentaron un notable aumento del 10,9% en comparación con el mismo mes del año anterior, según el informe del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE). Este crecimiento se acompaña de un incremento del 1,8% en el personal ocupado en el sector, lo que sugiere una recuperación en la actividad económica. Excluyendo las ventas de combustibles, la variación de las ventas reales del comercio fue aún más significativa, alcanzando un 13,7%. Este desempeño positivo se debe en gran parte a la fuerte demanda en sectores específicos, como el automotor y la tecnología, que han mostrado un dinamismo notable en el mercado colombiano.

El crecimiento interanual en febrero se vio impulsado por 18 líneas de mercancía que registraron variaciones positivas en sus ventas, mientras que solo una línea presentó una variación negativa. Las categorías que más aportaron al crecimiento fueron los vehículos automotores y motocicletas, así como los equipos de informática y telecomunicaciones, que juntos sumaron 6,7 puntos porcentuales al total del comercio minorista. Este aumento en las ventas refleja una tendencia de consumo robusta que podría estar relacionada con la recuperación económica post-pandemia y un aumento en la confianza del consumidor.

En el primer bimestre de 2026, las ventas minoristas crecieron un 9,3% en comparación con el mismo período de 2025. Las líneas que más contribuyeron a este crecimiento fueron nuevamente los vehículos automotores y motocicletas, así como los equipos de informática y telecomunicaciones. Este patrón sugiere que los consumidores están priorizando inversiones en bienes duraderos y tecnología, lo que podría ser un indicador de un cambio en las preferencias de consumo hacia productos que mejoren su calidad de vida y conectividad.

Para los inversores, el crecimiento en el sector minorista podría tener implicaciones positivas, especialmente para las empresas que operan en el ámbito de la automoción y tecnología. Con un aumento en las ventas de vehículos automotores nuevos del 20,7% y un crecimiento del 30% en las ventas en establecimientos no especializados, se puede anticipar un aumento en la rentabilidad de las empresas que se alinean con estas tendencias. Además, el crecimiento del empleo en el sector minorista podría contribuir a un aumento en el consumo general, lo que beneficiaría a una amplia gama de sectores económicos.

De cara al futuro, es importante monitorear los próximos informes económicos y las políticas gubernamentales que puedan afectar el consumo y la inversión en Colombia. Con la inflación y las tasas de interés en niveles que podrían influir en el poder adquisitivo de los consumidores, los próximos meses serán cruciales para evaluar la sostenibilidad de este crecimiento. Eventos como la publicación de datos de empleo y las decisiones de política monetaria del Banco de la República serán indicadores clave a seguir para entender la dirección de la economía colombiana y su impacto en el comercio minorista.