El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se encuentra en el centro de un escándalo relacionado con sus viajes y su patrimonio, que alcanzará un punto crítico cuando comparezca ante el Congreso el 29 de abril. En medio de esta situación, el oficialismo ha decidido adoptar una estrategia de contraataque, enfocándose en el incumplimiento de las declaraciones juradas por parte de varios diputados. Según un informe filtrado, más de 50 legisladores, que representan el 21% del total de 257, no presentaron sus declaraciones en el plazo estipulado por la ley de ética pública.

Adorni ha enfrentado dificultades para aclarar su situación patrimonial, lo que ha generado un ambiente hostil en el Congreso. La última revelación sobre su viaje en primera clase a Aruba para Año Nuevo ha intensificado las críticas. El oficialismo, consciente de que la oposición utilizará la sesión como una oportunidad para interpelar a Adorni, ha comenzado a revisar las declaraciones juradas de los diputados, tanto actuales como aquellos cuyo mandato ya ha finalizado. Este movimiento busca desviar la atención de las acusaciones en su contra.

La ley de ética pública establece tres instancias para la presentación de declaraciones juradas: la inicial, que debe presentarse al inicio del mandato; la anual, que debe ser presentada hasta el 30 de mayo del año siguiente; y la baja, que se debe presentar dentro de los 30 días hábiles al finalizar el mandato. En este contexto, el oficialismo ha identificado que 55 diputados no cumplieron con la presentación de su patrimonio en el plazo correspondiente a 2024, mientras que otros 51, cuyo mandato finalizó en diciembre, aún no han presentado su declaración.

La estrategia de Adorni, que consiste en atacar a los diputados incumplidores en lugar de defenderse de las acusaciones, fue sugerida por Martín Menem, quien anticipó que la sesión será intensa. El oficialismo ha decidido no mencionar nombres específicos de los diputados que no cumplieron, pero se espera que Adorni apunte a figuras de la oposición, especialmente dentro de la bancada kirchnerista, como Máximo Kirchner y Juan Grabois, quienes podrían ser blanco de sus críticas.

La situación de Adorni es delicada, ya que su permanencia en el cargo depende de su capacidad para manejar las acusaciones y esclarecer su situación patrimonial. Las encuestas indican que el escándalo ha afectado la imagen del Gobierno, lo que ha generado incomodidad entre los miembros del Gabinete. Javier Milei, el presidente, ha prometido acompañar a Adorni en su presentación, lo que sería un hecho inédito, dado que nunca un presidente ha asistido a un informe mensual de un jefe de Gabinete. La atención se centrará en cómo se desarrollará la sesión y si Adorni podrá sostener su posición ante las crecientes presiones y revelaciones en su contra.