La economía peruana mostró un crecimiento del 3.54% en enero de 2026 en comparación con el mismo mes del año anterior, impulsada principalmente por la construcción, minería, comercio y servicios. Estos sectores representaron más del 60% del crecimiento total, según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). Sin embargo, el panorama no es homogéneo, ya que tres sectores clave, pesca, manufactura y el sector financiero, reportaron retrocesos significativos.

El sector de pesca experimentó una caída del 9.56% en enero, afectado por un menor desembarque de especies marinas y una reducción en la captura total. La disminución en la cantidad de días de pesca efectiva y las condiciones climáticas adversas han sido factores determinantes en este descenso. Por otro lado, la manufactura se contrajo en un 1.45%, influenciada por la baja en la producción de bienes de consumo y bienes intermedios, aunque se observó un crecimiento en bienes de capital.

El sector financiero también presentó un retroceso del 0.42%, con una notable caída en la concesión de créditos y depósitos en moneda extranjera. La contracción en los créditos de consumo y hipotecarios fue particularmente alarmante, lo que podría reflejar una disminución en la confianza del consumidor y en la actividad económica. Los analistas advierten que el contexto actual, marcado por tensiones internacionales y problemas internos como la crisis del gas, podría afectar aún más el desempeño económico en los próximos meses.

A pesar de estos desafíos, algunos expertos sugieren que el crecimiento podría ser más moderado de lo esperado, con proyecciones ajustadas a la baja en torno al 2.8% para el año. Las tensiones en el Medio Oriente y su impacto en los precios del petróleo también podrían influir en la economía peruana, lo que resalta la importancia de monitorear estos factores para evaluar el futuro económico del país.