La marca china de motocicletas Lifan, representada en Perú por el Grupo Socopur, ha cerrado el año 2025 con más de 10,000 unidades vendidas y tiene la ambición de alcanzar las 15,000 motos en 2026. Este crecimiento se enmarca en un plan de expansión que incluye la apertura de nuevas tiendas y la incorporación de más distribuidores. Durante el primer trimestre de 2026, Lifan reportó más de 3,000 matriculaciones, lo que representa un impresionante crecimiento del 49% en comparación con el mismo periodo del año anterior, consolidando su participación de mercado en un 3.3%. Javier Guerrero, gerente de marca, ha señalado que el crecimiento sostenido desde 2024 se debe a la introducción de nuevos modelos y a un mercado en expansión.

La estrategia de Lifan incluye una renovación de su portafolio de productos, con un enfoque en motocicletas de mayor cilindrada. En 2024, la marca lanzó cuatro nuevos modelos en categorías clave como scooters, todoterreno y urbano, y en 2025 sumó siete modelos adicionales, especialmente en el segmento de motos urbanas. Guerrero destacó que la compañía ha comenzado a importar motos con especificaciones técnicas superiores a 200 cc, lo que le permite competir en segmentos que antes no abordaba. Este enfoque en la diversificación de productos es crucial para captar un mercado en crecimiento, especialmente en el contexto de un aumento en la demanda de vehículos de dos ruedas para el delivery y el transporte urbano.

El contexto económico también juega un papel importante en las proyecciones de Lifan. Guerrero mencionó que el aumento en el costo del petróleo, derivado de conflictos internacionales, podría impactar los costos de flete y gasolina, afectando directamente al sector de motocicletas. Sin embargo, el ejecutivo no considera que las elecciones en Perú representen un riesgo significativo para el mercado, ya que hasta ahora no han observado efectos adversos en sus ventas. Este optimismo se ve respaldado por el interés de nuevos distribuidores en asociarse con Lifan, lo que sugiere un reconocimiento creciente de la marca en el país.

Lifan ha establecido una sólida red de distribución en Perú, con más de 50 distribuidores y la apertura de nuevas tiendas, incluyendo una en San Miguel y otra en evaluación para fines de año. Esta expansión física es parte de su estrategia para aumentar la visibilidad de la marca y facilitar el acceso a sus productos. Además, la compañía está considerando alianzas con plataformas de delivery, lo que podría potenciar aún más su crecimiento en un mercado donde la movilidad es esencial para el trabajo diario.

De cara al futuro, Lifan también está evaluando la electrificación de su oferta, un movimiento que se alinea con tendencias globales. Sin embargo, la velocidad de esta transición dependerá de factores como el financiamiento gubernamental y la caída de los costos de producción de baterías. La compañía se muestra optimista sobre el potencial de crecimiento en Sudamérica, especialmente en Perú, donde la movilidad en motocicletas se ha convertido en una necesidad diaria, impulsada por el auge del comercio electrónico y el delivery. Este enfoque en la eficiencia del combustible y la accesibilidad de sus productos podría ser clave para atraer a un segmento más amplio de consumidores.