El empleo formal en Perú ha mostrado un crecimiento significativo del 4,3% entre enero y abril de este año, con el sector privado destacándose aún más con un aumento del 5,4%. Este crecimiento ha sido impulsado por el dinamismo en varios sectores económicos, siendo el agropecuario el más destacado con un incremento del 10,5%. Julio Velarde, presidente del Banco Central de Reserva, enfatizó que el empleo está en un estado vigoroso, lo que sugiere una recuperación robusta tras los desafíos económicos previos.

En términos de creación de empleo, el sector minero ha visto un aumento del 9,3%, mientras que el comercio y la construcción han superado el 5%. El sector servicios también ha contribuido con un crecimiento del 3,8%. Sin embargo, la pesca ha tenido un desempeño negativo, con una contracción del 1,2%. Este panorama sugiere que, a pesar de las dificultades en algunos sectores, la tendencia general es positiva y se espera que continúe en los próximos meses.

Analistas como Juan Carlos Odar y Yohnny Campana han señalado que el crecimiento del empleo está vinculado a la inversión, lo que es un indicativo de que la expansión es sostenida y no simplemente una respuesta a fenómenos transitorios. La tasa de formalidad ha aumentado de 34,9% en el primer trimestre de 2025 a 35,8% en el primer trimestre de 2026, lo que refleja un avance en la lucha contra la informalidad laboral. Sin embargo, algunos expertos advierten que esta reducción es aún mínima y depende de factores institucionales más que de la dinámica económica.

El fenómeno de El Niño, que se proyecta con una intensidad entre moderada y fuerte, podría tener un impacto acotado en el empleo formal. Se espera que afecte principalmente al sector agroindustrial en regiones como Piura y Lambayeque, donde cultivos clave como el mango y el limón podrían verse perjudicados. A pesar de esto, se anticipa que la demanda de obras de construcción para prevenir daños podría contrarrestar algunas de las pérdidas en el empleo agrícola. Esto sugiere que, aunque el fenómeno climático podría afectar ciertos sectores, el crecimiento general del empleo no debería verse comprometido.

A medida que se avanza hacia finales de 2026 y principios de 2027, la intensidad de El Niño podría aumentar, lo que podría tener repercusiones más significativas en el empleo, especialmente en el sector primario. Sin embargo, los analistas son optimistas sobre la resiliencia del mercado laboral en general, dado el crecimiento sostenido que se ha observado en los últimos meses. La evolución del empleo en Perú es un indicador clave a seguir, especialmente para los inversores que buscan oportunidades en la región, considerando que un crecimiento robusto en el empleo puede traducirse en un aumento en el consumo y la inversión.