- Casi el 30% de la leche producida en Argentina proviene de tambos que producen más de 10.000 litros diarios.
- Los tambos que producen menos de 2.000 litros diarios han perdido un 11% de participación en el mercado desde 2010.
- La producción nacional de leche alcanzó 3.500 millones de litros entre enero y abril, un 9,3% más que el promedio de la última década.
- Las exportaciones lácteas alcanzaron 130.000 toneladas hasta abril, el volumen más alto desde 2012.
- Se proyecta que Argentina podría cerrar 2026 con más de 12.000 millones de litros de leche, pero con menos tambos en operación.
La producción de leche en Argentina ha experimentado un cambio significativo en su estructura, con un aumento notable en la participación de los tambos de gran escala. Actualmente, casi tres de cada diez litros de leche producidos en el país provienen de establecimientos que superan los 10.000 litros diarios. Esta cifra contrasta drásticamente con el 5% que representaban en 2010, lo que indica una clara tendencia hacia la concentración en la producción lechera. Por otro lado, los tambos que producen menos de 2.000 litros diarios han visto caer su participación en el mercado en 11 puntos porcentuales, actualmente representando entre el 17% y el 18% de la producción total.
Este cambio en la estructura productiva se ha documentado en un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario, que destaca cómo la productividad de las cuencas del centro de Argentina se correlaciona con el número de establecimientos. La tendencia hacia la concentración en tambos de mayor escala no es exclusiva de Argentina, sino que se observa a nivel global, donde aproximadamente el 4% de los tambos desaparecen cada año. En Argentina, esta tasa es del 2,5%, lo que sugiere que el fenómeno de concentración está presente, aunque a un ritmo más lento que en otros países.
La evolución hacia tambos más grandes ha ido acompañada de la adopción de tecnologías avanzadas, sistemas de alimentación mejorados y una gestión más profesionalizada. Los establecimientos que han incorporado tecnología han visto un crecimiento significativo, y ahora, la inteligencia artificial y el análisis de datos están comenzando a jugar un papel importante en la toma de decisiones productivas. En 2010, los tambos que producían más de 10.000 litros diarios representaban solo el 1% del total, pero hoy superan el 5% y generan cerca del 30% de la leche del país, lo que refleja un cambio estructural profundo en el sector.
Este aumento en la producción se produce en un contexto favorable para la actividad lechera. Entre enero y abril de este año, la producción nacional alcanzó los 3.500 millones de litros, el volumen más alto desde 2015, y un 9,3% superior al promedio de la última década. Además, la productividad promedio por tambo ha mejorado, alcanzando los 3.287 litros diarios, un 27% más que el promedio de los últimos cinco años. Este rendimiento ha permitido que las exportaciones del complejo lácteo también alcancen niveles récord, con 130.000 toneladas exportadas hasta abril, el volumen más alto desde 2012.
Mirando hacia el futuro, se espera que la tendencia hacia la concentración en la producción lechera continúe. Se anticipa que habrá menos tambos, pero que estos producirán más leche, con proyecciones que sugieren que Argentina podría cerrar 2026 con un récord de más de 12.000 millones de litros, similar a los niveles de 2015, pero con una cantidad significativamente menor de tambos. Este cambio en la dinámica del sector lácteo podría tener implicaciones importantes para los inversores y para el mercado en general, especialmente en términos de financiamiento y acceso a tecnología, que son cruciales para el crecimiento de los establecimientos medianos.
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