- Las tasas de interés para capital de giro en Brasil alcanzaron el 38% anual en 2025.
- El sector mayorista brasileño generó ingresos de R$ 616,6 mil millones en 2025.
- Las distribuidoras financian indirectamente a los minoristas al ofrecer plazos de pago, pero no siempre capturan el valor financiero de estas relaciones.
- El 'embedded finance' podría generar R$ 24 mil millones en ingresos adicionales en sectores como el retail hasta 2026.
- La base elegible para crédito integrado en la distribución B2B de alimentos se estima en R$ 1,1 billones.
- La eficiencia financiera se vuelve crucial en un entorno de altas tasas de interés y márgenes de ganancia presionados.
El pequeño comercio en Brasil enfrenta una situación crítica que afecta su rentabilidad. En 2025, las tasas de interés para operaciones de capital de giro alcanzaron un alarmante 38% anual. Este costo elevado se convierte en una carga significativa para los minoristas, quienes deben financiar su inventario y operaciones mientras esperan el pago de sus proveedores. En el sector mayorista, esta presión se intensifica, dado que el mercado generó ingresos de R$ 616,6 mil millones y atiende a más de 1,18 millones de puntos de venta a través de canales indirectos.
La dinámica del sector mayorista revela que las distribuidoras ya asumen parte del riesgo financiero al ofrecer plazos de pago a los minoristas. Aunque estas empresas financian indirectamente el ecosistema al emitir boletos y gestionar la morosidad, no siempre obtienen el valor financiero correspondiente a esta relación. Los minoristas continúan pagando altos intereses a los bancos, mientras que las distribuidoras mantienen los plazos para asegurar las ventas, lo que resulta en un desajuste en la cadena de valor.
El concepto de 'embedded finance', o servicios financieros integrados, está comenzando a transformar esta realidad. En lugar de depender exclusivamente de los bancos para el crédito y los pagos, las empresas de la economía real están incorporando soluciones financieras dentro de sus operaciones. Según Letícia Moschioni, socia de Finscale, las distribuidoras ya poseen un activo valioso: el historial de compras y pagos de los minoristas, que los bancos deben reconstruir desde cero. Esto significa que al ofrecer crédito directamente, las distribuidoras pueden reducir significativamente los costos para los minoristas, quienes podrían ahorrar hasta un 38% en comparación con las líneas de crédito bancarias.
El potencial de esta transformación es considerable. Se estima que el 'embedded finance' podría generar R$ 24 mil millones en ingresos adicionales en sectores como el retail y los bienes de consumo hasta 2026. Además, el mercado de crédito integrado podría alcanzar R$ 83 mil millones. En el sector de distribución B2B de alimentos, la base elegible para crédito integrado se estima en R$ 1,1 billones. Esto sugiere que donde hay ventas recurrentes y un historial transaccional, también hay oportunidades financieras ocultas.
La situación económica actual, caracterizada por tasas de interés elevadas y márgenes de ganancia presionados, hace que la eficiencia financiera sea más crucial que nunca. Para los pequeños minoristas, la capacidad de financiar mejor sus operaciones puede ser una ventaja competitiva. Para las distribuidoras, esto representa una nueva fuente de ingresos y un mayor control sobre el flujo de pagos. A medida que las empresas no financieras comienzan a operar como plataformas de servicios financieros, el papel de los bancos se redefine, y la pregunta ya no es si las distribuidoras pueden ofrecer soluciones financieras, sino cuánto valor están dejando fuera de sus balances.
Comentarios (0)
Inicia sesion para participar en la conversacion.