La operadora de salud brasileña Hapvida (HAPV3) ha reportado una recuperación en sus márgenes durante el primer trimestre de 2026, aunque esto no ha sido suficiente para que el banco Itaú BBA adopte una perspectiva más optimista sobre la compañía. En un informe publicado el 22 de junio, el banco mantuvo su recomendación en 'neutra' y redujo el precio objetivo de las acciones de R$ 15 a R$ 13. Esta decisión refleja la preocupación persistente sobre la capacidad de la empresa para estabilizar y eventualmente aumentar su base de beneficiarios, especialmente en el competitivo mercado de São Paulo, donde ha estado perdiendo participación de mercado.

Durante el último año, Hapvida ha perdido aproximadamente 146 mil beneficiarios en São Paulo, con la mayor parte de esta caída concentrada en la región metropolitana de la capital, donde se han perdido cerca de 116 mil usuarios. A pesar de que los productos de entrada de la compañía siguen siendo atractivos para nuevos clientes, los planes intermedios y más completos están siendo superados por competidores como Amil. Esto indica que el problema no solo radica en el precio de los planes, sino también en la percepción de calidad y la competitividad de la red de prestadores de servicios de salud.

Los analistas de Itaú BBA han señalado que la oferta de Hapvida es menos competitiva en términos de red credenciada y capilaridad en comparación con sus rivales en segmentos de precios similares. Este desafío se ve agravado por la dificultad de mantener una gama de productos equilibrada más allá de las opciones de entrada. Para abordar esta situación, la compañía podría necesitar realizar inversiones adicionales en su red de prestadores y ajustar su estrategia de precios, lo que podría impactar negativamente su rentabilidad.

A pesar de estos desafíos, el informe destaca que los números del primer trimestre de 2026 mostraron una mejora significativa en los costos asistenciales, lo que llevó a Itaú BBA a revisar al alza sus proyecciones de Ebitda para los próximos años, elevándolas a R$ 2,8 mil millones, un aumento del 11% respecto a estimaciones anteriores. Sin embargo, el banco también advirtió sobre el incremento en los depósitos relacionados con procesos judiciales cívicos, que están aumentando las despesas administrativas de la compañía y limitando los beneficios de la mejora operativa observada en los costos médicos.

Para que Itaú BBA considere un cambio en su visión sobre las acciones de Hapvida, se deben cumplir tres condiciones clave: mantener la mejora en la sinistralidad, estabilizar los procesos judiciales y mostrar señales claras de recuperación comercial en São Paulo sin comprometer la rentabilidad. Aunque los analistas reconocen que la compañía está avanzando en la dirección correcta, aún no ven una relación riesgo-retorno suficientemente atractiva para adoptar una postura más positiva respecto a las acciones de Hapvida. Esto sugiere que los inversores deben ser cautelosos y monitorear de cerca la evolución de estos factores en los próximos trimestres.