El Ibovespa, el principal índice de la B3, cerró el 18 de mayo de 2026 con una leve caída del 0,17%, alcanzando los 176.975 puntos. Este descenso se produjo en un contexto de alta volatilidad en los mercados globales, influenciado por la publicación de indicadores económicos en Brasil y el aumento de las tensiones geopolíticas en el Medio Oriente. Por otro lado, el dólar a la vista retrocedió un 1,37%, situándose por debajo de los R$ 5, a R$ 4,998.

En el ámbito de las acciones, Braskem (BRKM5) logró revertir su tendencia negativa y terminó el día con un incremento del 1,64%. La mayor ganancia del día fue para Copasa (CSMG3), que subió un 3,48%, seguida por Hapvida (HAPV3) con un aumento del 3,05%. Las acciones de las empresas petroleras también tuvieron un buen desempeño, con Brava Energía (BRAV3), Petrobras (PETR3) y PetroRecôncavo (RECV3) avanzando más del 2%, impulsadas por el aumento de los precios del petróleo en el mercado internacional.

La recuperación de las acciones de Petrobras, que inicialmente presionaron a la baja al índice, ayudó a limitar las pérdidas del Ibovespa. Sin embargo, la caída significativa de las acciones de Vale (VALE3), que descendieron un 2%, impidió un mejor rendimiento del índice. La escalada de los precios del petróleo está relacionada con el estancamiento en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, donde el barril de Brent para julio cerró en US$ 112,10, con un aumento del 2,59%. Esta situación se agrava por las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien ha presionado a Irán para llegar a un acuerdo, aunque ha decidido no llevar a cabo un ataque militar previsto.

En el mercado cambiario, el dólar experimentó una corrección significativa tras la alta registrada el viernes anterior. Los inversores ajustaron sus posiciones defensivas después de que una nueva encuesta de Datafolha revelara un empate técnico entre Lula y Flávio Bolsonaro en una posible segunda vuelta de las elecciones presidenciales de 2026. Esta noticia contribuyó a la disminución de la presión sobre el real brasileño, que también se vio beneficiado por la debilidad del dólar en el mercado internacional, donde el índice DXY cayó un 0,29%.

Desde el punto de vista económico, los datos más recientes han mostrado una desaceleración en la actividad económica en Brasil. El Índice de Actividad Económica del Banco Central (IBC-Br) registró una caída del 0,7% en marzo en comparación con febrero, superando las expectativas del mercado. Este resultado ha llevado a los inversores a ajustar sus proyecciones de inflación y tasas de interés, con el boletín Focus del Banco Central indicando una revisión al alza en las proyecciones de inflación para 2026, ahora estimada en 4,92%. La expectativa para la tasa Selic al final de este año ha aumentado a 13,25%.

A medida que los mercados se preparan para la próxima semana, los inversores estarán atentos a la evolución de las tensiones geopolíticas y a la publicación de nuevos indicadores económicos que podrían influir en la dirección del mercado. La situación en Wall Street, donde los índices operaron con estabilidad, también será un factor a considerar, especialmente después de la caída significativa del viernes anterior. En este contexto, el seguimiento de los precios del petróleo y las decisiones de política monetaria en Brasil serán cruciales para entender la dirección futura del Ibovespa y el comportamiento del dólar en el corto plazo.