La fabricante de materiales de construcción Eternit anunció el 16 de junio que trasladó su sede administrativa de São Paulo a Hortolândia, en el interior del estado de São Paulo. Aunque la empresa no reveló el monto exacto de la inversión ni el ahorro específico que espera obtener, se estima que la mudanza generará un ahorro anual en la cifra de decenas de millones de reales. Rodrigo Inácio, director-presidente de Eternit, comentó que la reducción de costos es significativa, ya que la compañía deja de incurrir en gastos fijos asociados a una operación que estaba alejada de su unidad fabril.

La decisión de mover la sede busca acercar a Eternit a sus consumidores y proveedores, lo que podría optimizar la logística y mejorar la eficiencia operativa. Sin embargo, esta estrategia también implica un sacrificio, ya que la empresa se aleja de la cercanía con bancos e inversores, un aspecto crucial para una compañía que cotiza en la B3. Carisa Cristal, CFO de Eternit, aseguró que la mayoría de las interacciones con bancos e inversores se realizan en línea, lo que podría mitigar el impacto de la mudanza en las relaciones comerciales.

Eternit, que contaba con aproximadamente 130 empleados en su sede de São Paulo, ha implementado un programa de ayuda para aquellos trabajadores que deseen trasladarse a Hortolândia. Según Inácio, alrededor de un tercio de los empleados se ha mudado, mientras que otros han optado por un régimen de trabajo híbrido. Este movimiento es parte de una estrategia más amplia de la empresa, que busca adaptarse a un mercado en evolución y diversificar su oferta más allá de la producción de tejas.

En cuanto a los costos de producción, Eternit ha enfrentado un aumento significativo en el precio del polipropileno, una materia prima esencial que adquiere de Braskem. Este incremento ha impactado directamente en los costos operativos de la compañía, que también ha visto un aumento en los precios del cemento y del transporte debido a la escalada en los costos del combustible. Este contexto de aumento de costos podría afectar la rentabilidad de la empresa en el corto plazo, lo que es un aspecto a monitorear para los inversores.

A pesar de estos desafíos, Eternit está apostando por la construcción industrializada, un área que ha mostrado un crecimiento del 17,7% en el primer trimestre de este año en comparación con el mismo periodo del año anterior. La compañía ha invertido alrededor de R$ 30 millones en la conversión de sus líneas de producción para atender este mercado emergente, que incluye estructuras en steel frame y wood frame. Este enfoque podría posicionar a Eternit como un jugador clave en el sector de la construcción moderna, lo que podría atraer el interés de inversores que buscan empresas con potencial de crecimiento en un entorno cambiante.