Este jueves, el mercado argentino mostró un notable optimismo, con el riesgo país cediendo seis unidades y estableciéndose en 429 puntos básicos, lo que representa una caída del 1,8%. Este nivel es significativo, ya que no se veía desde el 30 de abril de 2018, durante la presidencia de Mauricio Macri, cuando se registró un cierre similar. Este descenso se produce tras una tendencia alcista en las últimas dos ruedas, donde el riesgo país había superado los 430 puntos, acercándose a su mínimo en la gestión de Javier Milei, que fue de 425 puntos el pasado lunes.

La caída en el riesgo país fue impulsada por el rendimiento positivo de los bonos soberanos argentinos. Los títulos bajo ley local, como el AL41D, experimentaron un aumento de hasta el 0,9%, mientras que los bonos globales mostraron un comportamiento mixto, con el GD46D cayendo hasta un 0,5% y otro GD46D subiendo un 1%. Este comportamiento en los bonos refleja una mayor confianza en la estabilidad financiera del país, lo que a su vez se traduce en un ambiente más favorable para los inversores.

En el ámbito de las acciones, las empresas argentinas que cotizan en la Bolsa de Nueva York (ADR) también se beneficiaron de este clima optimista. El Merval, principal índice de la Bolsa argentina, subió un 1,3%, alcanzando los 3.337.448,40 puntos, lo que equivale a aproximadamente 2.216,96 dólares al ajustar por el dólar contado con liquidación. Entre las acciones que más crecieron, se destacó BBVA con un aumento del 4,1%, seguido por Banco Macro (+3,2%) y Loma Negra (+2%). Sin embargo, no todas las acciones tuvieron un desempeño positivo; Telecom, Tenaris y Ternium sufrieron caídas significativas, siendo la más notable la de Globant, que se desplomó un 11,2% tras la presentación de resultados negativos por parte de Accenture, un referente en la industria tecnológica.

El analista Fernando Marull indicó que el rendimiento de las acciones y bonos argentinos refleja las buenas noticias financieras recientes, incluyendo un acuerdo con el Banco Mundial por un paquete de garantías de 2.000 millones de dólares para la refinanciación de deuda. Este acuerdo ha sido un catalizador para el rebote en los mercados, junto con la constante compra de reservas por parte del Banco Central y una reciente mejora en la calificación de la deuda argentina. Además, el clima global también ha mejorado ligeramente, gracias a un acuerdo entre EE.UU. e Irán que busca finalizar el conflicto en Medio Oriente, lo que podría tener repercusiones positivas en los mercados emergentes.

A medida que se aproxima el 23 de junio, cuando Morgan Stanley Capital International (MSCI) anunciará la calificación de Argentina, los inversores están posicionándose. Si Argentina es elevada a Mercado de Frontera, se abrirían flujos de capital del exterior que actualmente no pueden invertir en activos argentinos debido a restricciones estatutarias. Este evento podría ser un punto de inflexión para el mercado argentino, generando un interés renovado por parte de los inversores internacionales.

En el ámbito cambiario, los distintos tipos de cambio mostraron un comportamiento al alza. El dólar oficial minorista cerró en 1.470 pesos, con un aumento de 10 pesos, mientras que el dólar blue alcanzó los 1.485 pesos, acumulando una suba de 35 pesos desde el viernes pasado. Este aumento en el dólar blue, el más alto desde fines de febrero, podría reflejar una presión en el mercado cambiario, lo que es un factor a tener en cuenta para los inversores que operan en el mercado de divisas.