El riesgo país de Argentina ha descendido a 425 puntos básicos, una cifra que no se veía desde abril de 2018, cuando se encontraba en 419 puntos. Este descenso de 12 unidades, equivalente a una caída del 2,75%, se produce en un contexto de optimismo global tras el anuncio de un acuerdo provisional de paz entre Estados Unidos e Irán. A pesar del feriado en Argentina, los bonos y acciones argentinas que cotizan en el exterior han mostrado un comportamiento positivo, reflejando un avance en las cotizaciones a nivel mundial.

La caída del riesgo país está vinculada a la recuperación de los bonos soberanos argentinos, que han registrado un aumento promedio del 1% en los mercados internacionales. Este repunte se produce en un contexto donde los inversores están reaccionando favorablemente a la noticia del acuerdo entre Estados Unidos e Irán, que incluye la reapertura del estrecho de Ormuz, un punto estratégico para el tránsito de petróleo. La noticia ha aliviado las preocupaciones sobre el suministro energético global, lo que ha llevado a una caída en el precio del barril de Brent, que ahora cotiza a US$82,84, un descenso del 5,16% respecto al cierre anterior.

En este entorno, las acciones argentinas que cotizan en Wall Street también han visto incrementos significativos. Por ejemplo, los papeles de Edenor y Corporación América han subido un 3,9%, mientras que Mercado Libre lo ha hecho en un 3,1%. Sin embargo, las compañías energéticas como YPF han sufrido caídas en sus acciones, reflejando la baja en los precios del petróleo. YPF, por ejemplo, ha visto una disminución del 4,5% en su valor accionario, lo que indica que la baja en el crudo está afectando negativamente a este sector.

El acuerdo entre Estados Unidos e Irán también tiene implicaciones para las autoridades monetarias, que enfrentan el riesgo de una aceleración inflacionaria debido al encarecimiento de la energía. Los analistas prevén que el precio del Brent podría acercarse a los US$80 hacia fin de año, siempre que el estrecho de Ormuz permanezca abierto. Sin embargo, la falta de detalles sobre la supervisión del tránsito en esta vía marítima genera incertidumbre y podría afectar la estabilidad de los precios en el futuro.

A medida que los mercados globales se recuperan, los inversores estarán atentos a las reuniones de los principales bancos centrales, incluyendo la Reserva Federal de Estados Unidos, que se llevará a cabo esta semana. Se espera que la Fed mantenga las tasas de interés sin cambios, lo que podría influir en el comportamiento del dólar y en la dinámica de los mercados financieros. La reacción de los bonos del Tesoro estadounidense, que han visto caer sus rendimientos, también es un indicador de cómo los mercados están ajustando sus expectativas ante el nuevo panorama geopolítico.