El jefe de asesores del Ministerio de Hacienda de Chile, Tomás Bunster, defendió las recientes medidas del Gobierno en respuesta al aumento de precios de los combustibles, conocido como el "bencinazo" de marzo. Según Bunster, las caídas en los precios de la gasolina de 93 octanos, que disminuyó 95 pesos por litro, y de 97 octanos, que bajó 106 pesos, así como el diésel, que se redujo en 117 pesos, representan el máximo ajuste permitido por la normativa vigente. Este descenso en los precios comenzó a regir el jueves pasado y se considera un paso positivo hacia la normalización del mercado de combustibles en el país.

El Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco) ha sido un punto de controversia, especialmente entre los parlamentarios de oposición que han exigido su reactivación. Bunster aclaró que el Mepco sigue vigente y que su función es congelar los precios por 21 días, regulando las variaciones que pueden ocurrir cada tres semanas. Esto implica que, si las condiciones internacionales se mantienen estables, es probable que los precios de los combustibles continúen disminuyendo en la próxima actualización programada.

Históricamente, el Mepco ha sido utilizado para mitigar el impacto de las fluctuaciones en los precios internacionales del petróleo en el mercado local. Sin embargo, la decisión de trasladar el aumento de costos a los consumidores a fines de marzo fue justificada por el Gobierno como una medida de prudencia fiscal. Bunster destacó que, de haberse aplicado el Mepco de la manera tradicional, el costo para el Estado podría haber alcanzado hasta 4 mil millones de dólares, lo que equivaldría al presupuesto anual del Ministerio de Obras Públicas.

La baja en los precios de los combustibles podría tener un efecto positivo en la inflación, ya que se espera que se traduzca en menores presiones inflacionarias. Bunster mencionó que ya existen advertencias sobre un posible impacto a la baja en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del próximo mes. Este efecto podría extenderse a otros productos de la canasta básica, lo que es crucial en un contexto donde la inflación ha sido un tema recurrente en la agenda económica del país.

A futuro, los inversores deben estar atentos a la evolución de los precios del petróleo y su impacto en la economía chilena. La normalización de los precios internacionales y la recuperación de la infraestructura energética en Medio Oriente son factores que podrían influir en la dirección de los precios de los combustibles en Chile. La próxima actualización del Mepco será un evento clave a monitorear, ya que podría ofrecer más indicios sobre la tendencia de los precios en el corto plazo.