El banco Itaú ha emitido un pronóstico que contrasta con las proyecciones del Gobierno colombiano, indicando que el déficit fiscal alcanzará el 6,5% del PIB al cierre de 2023. Esta cifra es significativamente más alta que la expectativa oficial, que sitúa el déficit en un 5,3% del PIB para el mismo periodo. Además, Itaú estima que la reducción del déficit será más lenta de lo anticipado, proyectando un 5,9% del PIB para 2027, lo que sugiere un panorama fiscal más complicado en el corto y mediano plazo.

El Ministerio de Hacienda, por su parte, mantiene su proyección de crecimiento del PIB en 2,6% para 2026, con una expectativa a largo plazo de 2,9% en promedio. Sin embargo, Itaú advierte que estas proyecciones pueden ser optimistas, dado el rezago en los ingresos fiscales y la persistencia de gastos rígidos que limitan la capacidad del Gobierno para reducir el déficit. En este contexto, el banco también ha revisado al alza su proyección de inflación, que ahora se sitúa en 6,0% para 2026 y 4,4% para 2027, lo que podría complicar aún más la situación fiscal.

Itaú subraya que la apreciación del dólar frente al peso colombiano podría tener un impacto significativo en los pagos de intereses de la deuda externa, que se espera que aumenten del 3,3% del PIB a 4,4% en el próximo año. Esto indica que cualquier fluctuación en el tipo de cambio podría afectar la sostenibilidad de la deuda pública. Además, el banco menciona que un incremento en el precio del petróleo podría mejorar el déficit fiscal en aproximadamente $8 billones para 2023, lo que resalta la dependencia de la economía colombiana de los precios de las materias primas.

La situación fiscal se complica aún más con la necesidad de una reforma tributaria que el Gobierno ha estimado en $30 billones. La implementación de esta reforma es crucial para cumplir con la regla fiscal que requiere un superávit primario del 1,2% del PIB. Sin embargo, el cumplimiento de estas metas se ve amenazado por la elevada deuda neta, que se espera que se mantenga en un 58,9% del PIB hasta 2027, superando el límite del 55% establecido por la regla fiscal.

De cara al futuro, es importante que los inversores y analistas sigan de cerca las decisiones del Ministerio de Hacienda respecto a la financiación externa, que se ha fijado en US$8.300 millones para 2026, y las operaciones de tesorería, que han aumentado significativamente. La capacidad del Gobierno para manejar su deuda y cumplir con sus proyecciones fiscales será un factor determinante para la estabilidad económica en los próximos años. Las próximas reuniones del Gobierno y las decisiones sobre la reforma tributaria serán eventos clave a monitorear en el corto plazo.