El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, anunció un plan de contingencia para el megaproyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) debido a la incertidumbre generada por el conflicto en Medio Oriente. Este conflicto podría bloquear o retrasar la llegada de dos monoboyas esenciales para el proyecto, que se encuentran en construcción en Emiratos Árabes Unidos. Marín destacó que este equipamiento representa un cuello de botella crítico para la ejecución del proyecto, que busca incrementar la capacidad de exportación de crudo argentino.

La situación en el Estrecho de Ormuz, un punto estratégico para el tránsito marítimo, ha generado preocupación en la logística de YPF. Marín y Gustavo Chaab, CEO de VMOS, confirmaron que la obra avanza según lo previsto, pero la llegada de las boyas es fundamental para cumplir con el cronograma. La primera exportación de crudo está programada para enero, siempre y cuando no haya retrasos en la entrega de estos equipos. La inversión total del proyecto asciende a 3.000 millones de dólares, con una capacidad inicial de 180.000 barriles diarios, que se espera aumentar a 390.000 barriles para mediados de 2027.

YPF ha tomado medidas proactivas para mitigar los riesgos asociados con la logística de las monoboyas. Marín mencionó que están considerando traer una monoboya alternativa de Latinoamérica, aunque no sea de la misma tecnología. Este equipo podría ser crucial para evitar pérdidas significativas en caso de que el conflicto se prolongue. La empresa estima que el costo de un día de retraso en las exportaciones justifica la inversión en una solución alternativa.

La construcción de las monoboyas está a cargo de Bluewater, una firma especializada en sistemas de amarre marítimo. Las boyas CALM (Catenary Anchor Leg Mooring) son esenciales para la transferencia de grandes volúmenes de petróleo, permitiendo el movimiento continuo de fluidos en condiciones adversas. Este sistema de amarre es considerado uno de los mayores logros en ingeniería de fluidos offshore, garantizando la seguridad ambiental y la eficiencia operativa.

El impacto de la situación en Medio Oriente podría ser significativo para el mercado argentino, especialmente en el sector energético. La capacidad de YPF para cumplir con sus plazos de exportación afectará no solo sus ingresos, sino también la percepción del país como un proveedor confiable de petróleo en el mercado internacional. Los inversores deben estar atentos a la evolución del conflicto y a las decisiones que tome YPF en los próximos meses, especialmente en relación con la llegada de las monoboyas y el avance del proyecto VMOS.