- La soja cerró a US$ 409,14, con una caída de US$ 25 en junio.
- El maíz también cayó, alcanzando su valor más bajo desde octubre de 2022.
- La volatilidad se debe a la guerra en Medio Oriente y a la acción de fondos especulativos en Chicago.
- Las ventas de soja en mayo fueron de 4,63 millones de toneladas, pero cayeron en junio debido a la baja en precios.
- El saldo exportable estimado para la campaña 2025/26 es de 38 millones de toneladas, con un 48% sin fijar precio.
El precio internacional de la soja cerró una nueva semana a la baja, alcanzando un valor de US$ 409,14 por tonelada, lo que representa una caída de US$ 0,55 en la jornada y de US$ 3 en la semana. Desde el inicio de junio, el precio ha disminuido en US$ 25, marcando así los niveles más bajos en cuatro meses. El maíz también experimentó una tendencia similar, con una caída de US$ 2 en la semana y un total de US$ 12,3 desde el comienzo del mes, alcanzando su valor más bajo desde octubre del año pasado.
La caída de los precios se atribuye a varios factores, entre los cuales se destacan la guerra en Medio Oriente, las condiciones climáticas en Estados Unidos y los resultados de la reunión entre los presidentes de EE. UU. y China. Enrique Erize, director de la consultora Nóvitas, señala que la volatilidad del mercado está impulsada por la acción de fondos especulativos en Chicago, que han liquidado posiciones de manera agresiva, lo que ha contribuido al derrumbe de precios. En este contexto, los precios internacionales de la soja, ajustados por inflación, se encuentran en niveles históricamente bajos, lo que refleja una situación preocupante para los productores.
En el mercado local argentino, la situación es compleja. Javier Bujan, presidente de Kimei Cereales, indica que, a pesar de la volatilidad internacional, el mercado local ha mostrado cierta desconexión con las cotizaciones de Chicago. Esto se debe a los buenos márgenes de las fábricas de soja y a un atraso en la cosecha que ha demorado las entregas y frenado las ventas. La próxima semana será clave para observar el comportamiento de las ventas de los productores, especialmente si se regulariza la cosecha de maíz y si los productores deciden vender más allá de los contratos vigentes.
En mayo, la comercialización de soja experimentó un aumento significativo, alcanzando 4,63 millones de toneladas, un incremento respecto a abril. Sin embargo, en junio, las ventas han caído drásticamente, en parte debido a la finalización de la cosecha y a la caída de precios. Según el Monitor Agroindustrial de Ciara-CEC, las ventas de soja en mayo fueron superiores a las de abril, pero aún por debajo del promedio de los últimos dos años. Esto refleja un cambio en la dinámica del mercado, donde los productores han optado por esperar mejores precios antes de vender.
Mirando hacia el futuro, el volumen de soja comercializado hasta ahora es inferior al de años anteriores, lo que podría tener implicancias en la oferta y la demanda. Con un saldo exportable estimado de 38 millones de toneladas para la campaña 2025/26, aún queda un 48% del saldo sin fijar precio. La situación del maíz es diferente, ya que ha mostrado una aceleración en las ventas en junio, a medida que avanza la cosecha. Los productores deben estar atentos a las condiciones climáticas y a la evolución de los precios en Chicago, que podrían influir en sus decisiones de venta en las próximas semanas.
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