Marcelo Rucci, secretario general del sindicato de Petroleros Privados, ha iniciado un proceso de expansión política en Río Negro con la creación de un nuevo partido, Fuerza Rionegrina y Federal. Este partido busca capitalizar el voto petrolero en el Alto Valle, un área de influencia clave para la industria energética argentina, especialmente en el contexto de Vaca Muerta. Desde septiembre pasado, el partido ha estado en proceso de obtener su reconocimiento provisional como partido de distrito, siguiendo el modelo de Fuerza Neuquina y Federal, que ya ha sido aprobado en Neuquén.

Este movimiento político es inédito en la región, ya que anteriormente el voto de los trabajadores del sector petrolero se canalizaba a través del Movimiento Popular Neuquino (MPN). Rucci, quien se desafiliara del MPN tras su derrota en las elecciones provinciales del año pasado, busca establecer una nueva alternativa política que represente adecuadamente a los trabajadores del sector. La creación de Fuerza Rionegrina y Federal se da en un contexto donde el MPN ha perdido relevancia, lo que abre un espacio para nuevas propuestas políticas.

La estrategia de Rucci incluye la apertura de "casitas" partidarias en varias localidades del Alto Valle, como Allen, Barda del Medio y Catriel, donde la tradición petrolera es fuerte. La junta promotora del partido está compuesta por figuras locales que buscan fortalecer la presencia política de los trabajadores en la región. Este enfoque territorial es crucial, dado que el partido necesita reunir al menos 2.462 afiliaciones para obtener su personería provisoria en Río Negro.

Las implicancias de este nuevo partido son significativas para el panorama político y económico de la región. Con la creación de Fuerza Rionegrina y Federal, Rucci y su equipo buscan no solo ganar representación en la Legislatura provincial, sino también influir en las decisiones políticas que afectan al sector energético. Esto podría impactar en la regulación y en las políticas de desarrollo de Vaca Muerta, un área que es vital para la economía argentina. Además, el partido planea apoyar la reelección de Rolando Figueroa en Neuquén, lo que podría consolidar aún más su influencia en la política regional.

A futuro, será importante monitorear cómo se desarrolla la inscripción del partido y su capacidad para captar el apoyo de los trabajadores petroleros. Las elecciones provinciales en Río Negro y Neuquén en 2027 serán un momento clave para evaluar el impacto de esta nueva estructura política. Asimismo, la relación de Rucci con el gobernador Alberto Weretilneck y otros actores políticos en la región podría definir la estrategia de alianzas y la capacidad de Fuerza Rionegrina para posicionarse como una alternativa viable en la política local.