La Copa del Mundo de 2026, que aún no ha comenzado, ya está generando expectativas de movimiento financiero significativo en Brasil, con proyecciones que indican que el sector de apuestas deportivas podría movilizar entre R$ 20 y R$ 30 mil millones mensuales. Además, se estima que el comercio minorista alcanzará un volumen de R$ 4,32 mil millones, lo que representa un incremento del 6,5% en comparación con la Copa de 2022. Sin embargo, este aumento en las transacciones también ha encendido las alarmas sobre el riesgo de fraudes, especialmente a través del sistema de pagos Pix, que ha ganado una participación del 54,7% en las transacciones financieras del país, según datos del Banco Central de Brasil.

El crecimiento de las apuestas deportivas online y la expansión del sistema Pix han creado un entorno propicio para el aumento de fraudes. Un estudio de la consultora GMattos revela que aproximadamente el 15,3% de los pagos realizados por personas físicas a empresas mediante Pix en el primer semestre de 2025 se destinaron a plataformas de apuestas online. Este fenómeno ha llevado a las autoridades a intensificar la vigilancia sobre el sector, especialmente tras la creación de la CPI de las Bets en 2025, que investigó el impacto del juego en la sociedad y la promoción de estas plataformas por parte de influencers.

El abogado Bruno Medeiros Durão señala que la Copa del Mundo representará una prueba crucial para el mercado de apuestas en un entorno regulatorio más estructurado. La regulación ha proporcionado mayor seguridad jurídica, pero la naturaleza emocional del evento podría llevar a un aumento en el volumen de apuestas y, por ende, en las oportunidades para los delincuentes. La presión operativa sobre las empresas y el comportamiento impulsivo de los consumidores durante grandes eventos deportivos suelen facilitar la actividad delictiva, lo que ha llevado a los expertos en prevención de fraudes a alertar sobre el aumento de transacciones y la necesidad de mecanismos de control más robustos.

Entre los sectores que se beneficiarán del aumento de transacciones durante la Copa se encuentran bares, restaurantes y el comercio electrónico, que también enfrentan desafíos en la validación de pagos. Un estudio de la Asociación Brasileña de Bares y Restaurantes (Abrasel) indica que el 52% de los establecimientos planean transmitir los partidos, y entre ellos, el 80% espera un aumento en sus ingresos. Sin embargo, el sector de apuestas merece atención especial debido a su alta volatilidad y el riesgo de fraude asociado con el procesamiento de un gran volumen de operaciones simultáneas.

A medida que se acerca la Copa, se espera que las empresas refuercen sus medidas de prevención de fraudes. Las campañas promocionales, como bonos y programas de incentivos, pueden ser explotadas por delincuentes a través de registros automatizados y el uso de identidades falsas. La implementación de soluciones basadas en inteligencia artificial y análisis de comportamiento se está convirtiendo en una estrategia esencial para identificar movimientos sospechosos antes de que se complete una transacción. Con el aumento de la complejidad de las fraudes digitales, la seguridad ya no es solo una capa técnica, sino que se ha integrado en la estrategia operativa de las empresas.

La Copa del Mundo de 2026 no solo será un evento deportivo, sino también un desafío para la infraestructura digital brasileña, donde la lucha contra las fraudes será tan intensa como los partidos en el campo. Las empresas deben estar preparadas para adaptarse rápidamente a las nuevas dinámicas de consumo y a las tácticas de los delincuentes, lo que podría tener implicaciones significativas para el mercado financiero en general.