La reciente alza en las tasas de interés a largo plazo en Brasil ha puesto en el centro de atención a los títulos vinculados a la inflación. Actualmente, los papeles del Tesoro Nacional ofrecen tasas reales superiores al 8% anual en plazos más cortos, niveles que no se veían desde la presidencia de Dilma Rousseff. Este aumento en las tasas ha llevado a muchos inversores a cuestionar si estos títulos son realmente una oportunidad imperdible, especialmente con la expectativa de que el Banco Central mantenga las tasas sin cambios en su próxima reunión.

André Leite, director de inversiones de TAG Investimentos, asegura que no existe riesgo de impago en la deuda interna brasileña, aunque advierte sobre los riesgos asociados a los títulos de tasa fija. Según Leite, "los países como Brasil no incumplen su deuda interna, simplemente la inflacionan". Esta afirmación resalta la preferencia de TAG por los títulos de inflación, como el Tesouro IPCA+ (NTN-Bs), en plazos más cortos, dado que el mercado comenzó el año con expectativas de inflación del 3% y ahora se encuentra cerca del 5%. Esta tendencia ha llevado al IMA-B 5 a superar el rendimiento de otros índices de renta fija.

Por su parte, Marco Noernberg, socio y estratega de renta variable en Manchester Investimentos, también considera que las NTN-Bs ofrecen la mejor relación riesgo-retorno en este momento. Aunque no se puede garantizar que las tasas no aumenten aún más, se está cerca de los máximos históricos para estos títulos. Noernberg sugiere enfocarse en vencimientos entre 2030 y 2035, ya que estos plazos permiten capturar tasas elevadas sin sufrir tanto en caso de nuevas subidas de precios.

Un informe semestral de XP, elaborado por Lucas Genoso y Rodrigo Sgavioli, recomienda mantener un plazo medio de hasta seis años en los títulos indexados a la inflación, sugiriendo que el IPCA es el indexador más adecuado en el contexto actual, marcado por la presión inflacionaria global y la incertidumbre electoral en Brasil. Sin embargo, Noernberg advierte que esta protección tiene un costo a corto plazo, ya que una NTN-B que paga entre 7% y 8% reales podría rendir alrededor de 13% al año sumando el IPCA, lo que es inferior al 14,50% del CDI actual.

La reciente caída del Ibovespa, que pasó de 200 mil a 169 mil puntos, ha abierto oportunidades selectivas en el mercado de acciones. Noernberg destaca que es en momentos como este cuando surgen las mejores oportunidades, recomendando acciones de bancos como Itaú Unibanco, que actualmente se negocia a aproximadamente seis veces su beneficio. Sin embargo, TAG mantiene una postura escéptica, señalando que el flujo de inversión extranjera que había impulsado al Ibovespa a récords ha disminuido, con una salida de R$ 15 mil millones en mayo y junio de los R$ 57 mil millones que ingresaron hasta abril.

Para los inversores conservadores, Noernberg sugiere asignar hasta un 80% en activos atados al CDI, con una pequeña porción en crédito privado de calidad. Los inversores moderados podrían aumentar su exposición a papeles de inflación entre un 20% y un 25%, mientras que los más sofisticados podrían destinar entre un 25% y un 30% a NTN-Bs y hasta un 20% en acciones. La diversificación es clave, ya que el mercado puede cambiar rápidamente. Además, se recomienda considerar inversiones en el exterior, sugiriendo que al menos un 30% del patrimonio debería estar en activos fuera de Brasil, especialmente en un contexto de tipo de cambio favorable alrededor de R$ 5.

En resumen, el entorno actual en Brasil presenta tanto oportunidades como riesgos. La combinación de tasas de interés elevadas en los títulos de inflación y la incertidumbre política y económica sugiere que los inversores deben ser cautelosos y estratégicos en sus decisiones de inversión en el corto y mediano plazo.