Salvador Di Stefano, conocido como el Gurú del Blue, ha afirmado que no hay razones para esperar una devaluación del peso argentino. En su análisis, destacó que la economía argentina está experimentando una transformación estructural significativa, pasando de un modelo cerrado a uno más abierto. Según Di Stefano, el país ha logrado un superávit fiscal y de cuenta corriente, lo que contrasta con los déficits que se registraron en los años previos a la gestión actual. En los primeros 29 meses del gobierno de Javier Milei, el superávit de cuenta corriente alcanzó los 2.705 millones de dólares, mientras que en el mismo período anterior se había registrado un déficit de 3.258 millones de dólares.

El analista también subrayó la mejora en las reservas del Banco Central, que han aumentado de 21.209 millones de dólares al inicio de la gestión a 48.369 millones de dólares en la actualidad. Esta recuperación se ha visto acompañada por la cancelación de la deuda comercial con importadores. Di Stefano enfatizó que la economía argentina ya no depende exclusivamente del sector agropecuario para generar divisas, sino que ahora incluye otros sectores como el petróleo, la minería y la industria del conocimiento, lo que diversifica las fuentes de ingresos en dólares.

Durante su análisis, Di Stefano presentó cifras que ilustran el aporte de cada sector a las exportaciones. En los primeros 29 meses de la gestión actual, el campo aportó 89.721 millones de dólares, el sector petrolero 18.890 millones y la minería 14.000 millones. Sin embargo, también señaló que las personas físicas compraron 59.262 millones de dólares en ese mismo período, lo que indica que muchos aún no han adaptado sus estrategias a la nueva realidad económica. Para 2026, proyectó que las exportaciones podrían alcanzar los 100.000 millones de dólares, y si se activa el oleoducto VMOS en 2027, las ventas al exterior podrían superar los 110.000 millones de dólares, con un potencial de llegar a más de 130.000 millones de dólares en 2030.

Di Stefano argumentó que el nuevo contexto económico cambia la lógica de los negocios en Argentina. Con un dólar estable y tasas de interés positivas, la estrategia empresarial debe enfocarse en la competitividad, la reducción de costos y la inversión en bienes de capital. Afirmó que durante años, los desequilibrios macroeconómicos ocultaron problemas de gestión, pero ahora, con la estabilidad cambiaria, los errores de gestión son más evidentes. Además, vinculó la apertura económica con la estabilidad cambiaria, sugiriendo que la competencia entre productos locales e importados establece un límite a los precios.

Finalmente, el analista advirtió que el sector privado debe adaptarse a esta nueva realidad. "Cambió la música, hay que cambiar el paso", dijo, enfatizando que aquellos que no se adapten a las nuevas condiciones del mercado podrían quedar rezagados. Este cambio en la dinámica económica podría tener implicaciones significativas para los inversores y las empresas que operan en el país, ya que la capacidad de adaptación será clave para el éxito en el futuro cercano.