Fuerza Popular, el partido que postula a Keiko Fujimori, ha presentado un ambicioso plan para activar proyectos mineros en Perú que suman más de US$ 64,000 millones. Marco Vinelli Ruiz, coordinador del plan de gobierno, afirmó que su propuesta incluye una reforma tributaria que eliminaría regímenes empresariales y modificaría el esquema fiscal para personas naturales. Esta estrategia busca revertir el deterioro de las cuentas fiscales y priorizar la inversión pública, con un objetivo claro de alcanzar un déficit fiscal del 1% para 2031.

La situación económica actual de Perú es crítica, con un crecimiento del 3.4% en 2025, que resulta insuficiente ante una pobreza del 28% y una creciente inseguridad alimentaria. Vinelli enfatizó la necesidad de reducir la burocracia y simplificar los trámites para fomentar la inversión privada. La propuesta incluye la creación de una ventanilla única digital para proyectos mineros, que utilizaría tecnología avanzada como la inteligencia artificial para agilizar procesos y asegurar respuestas rápidas de las entidades involucradas.

La propuesta de Fuerza Popular se inscribe en un contexto de creciente desconfianza en la seguridad jurídica del país, lo que ha llevado a los inversores a ser cautelosos. Vinelli reconoció que la inestabilidad política y jurídica ha afectado la atracción de inversiones, y destacó la importancia de restablecer un marco regulatorio claro y estable. Además, se busca fomentar la creación de 500,000 empleos anuales a través de un shock de inversión que incluya tanto la minería como la infraestructura vial, como la nueva Carretera Central.

Desde el punto de vista financiero, la propuesta de Fuerza Popular podría tener un impacto significativo en el sector minero, que es crucial para la economía peruana. La eliminación de regímenes tributarios que se consideran perjudiciales podría estimular la inversión en un sector que ha sido históricamente un pilar de la economía del país. Sin embargo, la efectividad de estas medidas dependerá de la capacidad del nuevo gobierno para implementar reformas y mantener un diálogo constructivo con la sociedad y el sector privado.

A futuro, será esencial monitorear cómo se desarrollan estas propuestas y si logran atraer la inversión necesaria para activar los proyectos mineros. Las elecciones generales y la formación de un nuevo gobierno en Perú serán momentos clave para observar si las promesas de Fuerza Popular se traducen en acciones concretas. La capacidad del nuevo gobierno para restaurar la confianza de los inversores y asegurar un entorno regulatorio favorable será determinante para el crecimiento económico del país en los próximos años.