La producción nacional de café en Colombia ha experimentado una caída significativa del 19% en lo que va de 2026, según datos de la Federación Nacional de Cafeteros. Con un corte a mayo, se han exportado 4,15 millones de sacos, lo que representa una reducción del 22% en comparación con el año anterior. Aunque mayo mostró un aumento en la cosecha, la tendencia acumulada sigue siendo negativa, reflejando los desafíos que enfrentan los productores en el país.

En términos de cifras, durante el mes de mayo de 2026, los productores colombianos recogieron 1.057.000 sacos de café verde, lo que representa un aumento del 29% en comparación con el mismo mes del año anterior. Sin embargo, al analizar el periodo de los últimos 12 meses, la producción total alcanzó solo 12,6 millones de sacos, lo que implica una disminución del 14%. Este contexto se agrava con las condiciones climáticas adversas que han afectado la floración y maduración del café, especialmente en el último trimestre de 2025.

El fenómeno de El Niño, que se espera que impacte en el segundo semestre de 2026, podría tener efectos mixtos en la producción cafetera. Si bien un clima más seco podría favorecer la recolección, las sequías también representan un riesgo significativo para los cafetales. Los analistas estiman que la producción podría caer entre un 12% y un 15%, lo que afectaría directamente las exportaciones y los ingresos de los productores.

Desde el punto de vista económico, la revaluación de la moneda colombiana ha generado pérdidas significativas para los caficultores, con una disminución de aproximadamente $400.000 por carga de café. Esto se traduce en una reducción del 17% en los ingresos totales, lo que pone en riesgo la rentabilidad de más de 540.000 familias que dependen de esta actividad. Además, los precios internos del café han caído a niveles mínimos no vistos desde hace más de un año y medio, lo que agrava aún más la situación financiera de los productores.

Mirando hacia el futuro, los productores de café en Colombia están enfocados en el año 2027, cuando se espera que se reflejen los efectos de la cosecha actual y las condiciones climáticas. Aunque mayo mostró signos de recuperación, las exportaciones acumuladas siguen cayendo un 20%. La atención se centrará en cómo el fenómeno de El Niño influirá en la producción y en la estabilidad de los precios, así como en el consumo interno, que también ha mostrado fluctuaciones en los últimos meses.