El 5 de junio, el dólar en Perú cerró en S/ 3.474, marcando un incremento significativo en medio de la incertidumbre generada por la segunda vuelta presidencial que se llevará a cabo el próximo domingo. Este aumento representa un cierre en su nivel más alto en un mes, superando el cierre del 5 de mayo, cuando se ubicó en S/ 3.488. En comparación con la cotización de S/ 3.364 a finales de 2025, el dólar ha registrado un aumento acumulado del 3.27% en lo que va del año.

La reciente volatilidad del tipo de cambio se ha visto impulsada por la tensión política y las expectativas sobre el resultado electoral. La cercanía de la segunda vuelta ha llevado a muchos inversionistas y ciudadanos a buscar refugio en el dólar, lo que ha elevado su demanda y, por ende, su precio. En el mercado paralelo, el dólar se compra a S/ 3.790 y se vende a S/ 3.810, cifras que superan notablemente la cotización oficial, lo que refleja la desconfianza en el tipo de cambio oficial.

Históricamente, el comportamiento del dólar en Perú ha estado estrechamente vinculado a los ciclos electorales. En períodos de elecciones, la incertidumbre política tiende a aumentar, lo que provoca que tanto individuos como empresas busquen proteger su capital en dólares. Esta tendencia se ha observado en múltiples ocasiones, donde el tipo de cambio experimenta fluctuaciones significativas en función de las expectativas sobre las políticas económicas de los candidatos y la estabilidad institucional del país.

A pesar de la volatilidad actual, analistas sostienen que la economía peruana cuenta con fundamentos sólidos que podrían ayudar a contener movimientos bruscos en el tipo de cambio. El Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) tiene la capacidad de intervenir en el mercado, y el país mantiene un nivel robusto de reservas internacionales. Estos factores son cruciales para mitigar el impacto de la incertidumbre electoral y estabilizar el tipo de cambio en el corto plazo.

Mirando hacia el futuro, la atención estará centrada en los resultados de la segunda vuelta presidencial y en cómo estos podrían influir en la política económica del país. Los próximos días serán cruciales para observar la reacción del mercado ante el desenlace electoral y las posibles medidas que el nuevo gobierno podría implementar. Además, es importante monitorear la evolución del dólar en el contexto de la economía regional, especialmente en relación con Brasil, donde la situación política y económica también podría tener repercusiones en el mercado cambiario peruano.