- El fenómeno de El Niño ha provocado una falta de bajas temperaturas en la costa peruana, afectando las ventas del sector textil.
- La campaña de otoño-invierno representa cerca del 50% de las ventas anuales en Gamarra, lo que hace que la situación actual sea crítica.
- Se estima que las pérdidas económicas por la combinación del fenómeno climático y la coyuntura electoral podrían alcanzar los 600 millones de soles.
- La planificación en el sector textil requiere de seis a ocho meses de anticipación, lo que limita la capacidad de adaptación a las condiciones actuales.
- La Comisión Multisectorial del Estudio Nacional del Fenómeno 'El Niño' advierte que este fenómeno podría prolongarse hasta febrero de 2027.
El fenómeno de El Niño está generando un impacto significativo en el sector textil peruano, especialmente en el emporio comercial de Gamarra, donde la campaña de otoño-invierno representa cerca del 50% de las ventas anuales. La falta de bajas temperaturas en la costa peruana ha llevado a los empresarios a producir prendas de invierno con telas más ligeras, adaptándose a un clima que no se enfría como es habitual. Según Susana Saldaña, presidenta del Consejo Directivo de la Asociación Empresarial Gamarra Perú, la disminución de las ventas es notable, aunque no se ha perdido completamente la temporada de otoño, lo que refleja un cambio en la dinámica de consumo.
El impacto del fenómeno no solo se limita a las condiciones climáticas. La coyuntura electoral en Perú, que se repite cada cinco años, ha generado una paralización en la capacidad de inversión y compra, afectando la demanda en todas las regiones del país. Saldaña estima que la combinación del fenómeno de El Niño y la situación política podría resultar en pérdidas económicas de alrededor de 600 millones de soles para Gamarra. Este contexto es crítico, ya que el 30% de las ventas de Gamarra se concentran en Lima y la costa, mientras que el 70% restante proviene de diversas regiones del país.
La planificación en el sector textil es altamente estacional y requiere de varios meses de anticipación. Por lo general, los empresarios inician el proceso de producción entre seis y ocho meses antes de la campaña de invierno, lo que significa que cuando comenzaron a recibir advertencias sobre el fenómeno de El Niño, gran parte de la producción ya estaba comprometida. Esto ha reducido la capacidad de los comerciantes para ajustar su oferta a las condiciones climáticas actuales. José Ruidías, especialista comercial de Pacífico Business School, señala que la situación se convierte en una prueba de agilidad comercial para los comerciantes de Gamarra.
De cara a la campaña de fin de año y Navidad, el fenómeno de El Niño también podría alterar la dinámica tradicional de esta temporada. Si bien no todos los empresarios se verán afectados de la misma manera, existe un riesgo considerable de que una mala rotación de productos durante el invierno afecte la liquidez de algunos comerciantes, dejándolos sin recursos suficientes para reabastecerse antes de diciembre. Los empresarios de Gamarra han aprendido a adaptarse a estas situaciones, renovando sus stocks y preparando el cambio hacia una oferta más veraniega en los meses de octubre y noviembre.
La Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno “El Niño” (ENFEN) ha indicado que este fenómeno podría prolongarse hasta febrero de 2027, alcanzando una intensidad moderada entre mayo y agosto de este año. Este pronóstico sugiere que los empresarios deben estar preparados para un clima inusual durante un período prolongado, lo que podría tener repercusiones en la producción y en la estrategia comercial a largo plazo. La capacidad de adaptación y la planificación serán cruciales para mitigar los efectos negativos de este fenómeno climático en el sector textil peruano.
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