APM Terminals ha anunciado el inicio de una de las intervenciones más significativas en el Muelle Norte del Callao, Perú, con una inversión de US$ 550 millones. Este proyecto, que comenzará el 26 de junio, se extenderá por cuatro años y tiene como objetivo modernizar la infraestructura portuaria, crucial para el comercio exterior del país. La empresa también está trabajando en una propuesta para extender su concesión por 30 años adicionales, lo que podría abrir la puerta a nuevas inversiones tanto dentro como fuera del puerto.

La concesión actual del Muelle Norte se extiende hasta 2041, pero APM Terminals busca no solo prolongarla, sino también transformar el terminal en un superantepuerto que elimine la congestión en la región del Callao. Este enfoque se da en un contexto donde la infraestructura logística se ha vuelto central en la agenda del comercio exterior peruano, especialmente con la reciente entrada en operación del Puerto de Chancay, que ha reconfigurado el panorama portuario del país.

La modernización del Terminal Norte Multipropósito, denominada Etapa 3B, incluye la reconstrucción y ampliación del muelle 5C, la adquisición de nuevos equipos para el manejo de contenedores y mejoras en los patios de almacenamiento. Se estima que, al finalizar la primera fase de modernización, la capacidad de movilización de contenedores aumentará de 1.3 millones a aproximadamente 1.75 millones al año, mientras que la capacidad de carga general pasará de 13.5 millones a 18 millones de toneladas anuales. Este aumento en la capacidad es fundamental para acompañar el crecimiento del comercio exterior y generar eficiencias logísticas.

Uno de los principales retos que enfrenta APM Terminals es realizar estas obras sin interrumpir las operaciones del terminal, que es vital para el abastecimiento de productos e insumos en el mercado peruano. José Carlos Maia, director de proyectos de la empresa, ha destacado la importancia de mantener la operación del terminal mientras se llevan a cabo las obras, lo que implica un enfoque cuidadoso en la planificación y ejecución de los trabajos. La ejecución se dividirá en dos etapas, priorizando la infraestructura para contenedores entre 2026 y 2028, y luego las obras de carga general entre 2028 y 2030.

El impacto de estas inversiones no solo se limita a la capacidad operativa del puerto, sino que también tiene implicaciones más amplias para la economía peruana. APM Terminals ha señalado que la consolidación de carga en barcos más grandes puede resultar en menores costos de flete, lo que beneficiaría a importadores, exportadores y, en última instancia, a los consumidores finales. Además, la propuesta de ampliación de la concesión incluye iniciativas para mejorar la infraestructura externa, como la construcción de un antepuerto con capacidad para 1,200 camiones, lo que podría aliviar la congestión vehicular en los accesos al Callao.

A medida que se avanza en la modernización del Callao, es fundamental monitorear cómo estas inversiones impactan la competitividad del puerto frente a otros terminales en la región. APM Terminals ha afirmado que sus planes de inversión no se han visto alterados por la llegada del Puerto de Chancay, lo que sugiere que el mercado peruano sigue siendo dinámico y competitivo. La empresa también está comprometida con la sostenibilidad, incorporando camiones eléctricos y sistemas para suministrar energía a los barcos mientras están atracados, lo que podría reducir las emisiones asociadas a la actividad portuaria.