El mercado de productos saludables en Perú está experimentando un notable crecimiento, con un aumento significativo en la demanda más allá de los consumidores especializados. Según un estudio reciente de Arellano Consultoría, el interés por el bienestar y la alimentación consciente está impulsando esta expansión, que se siente especialmente en sectores fuera de Lima. Organa, una de las marcas más reconocidas en este ámbito, lidera el mercado con un 20% de recordación y un 35% en recordación espontánea, lo que refleja su fuerte presencia y aceptación entre los consumidores.

Este fenómeno no es aislado; se enmarca en un cambio cultural más amplio donde un número creciente de personas está adoptando hábitos saludables y buscando experiencias que vayan más allá de la simple compra de productos. Jorge Rubiños, gerente comercial de Arellano Consultoría, menciona que los consumidores ahora buscan construir vínculos de bienestar y sostenibilidad, lo que implica que las marcas deben ofrecer más que solo productos. Este cambio en la mentalidad del consumidor está llevando a las empresas a crear comunidades y experiencias que resuenen con los valores de sus clientes.

Organa ha logrado consolidarse en el mercado no solo en Lima, sino también en provincias, donde ha abierto cuatro sedes en Arequipa y planea seguir expandiéndose. Esta estrategia de democratizar el acceso a productos saludables ha sido clave para su éxito. Además, la marca ha invertido en su presencia digital, utilizando redes sociales para educar e informar a los consumidores, lo que ha fortalecido su conexión con el público y ha impulsado el tráfico hacia sus tiendas físicas.

Por otro lado, Flora y Fauna, aunque ocupa el segundo lugar en recordación con un 12%, muestra un crecimiento más lento en comparación con Organa. Sin embargo, otras marcas como Madre Natura están comenzando a ganar terreno, lo que sugiere que el mercado está en constante evolución. A pesar de que el consumo de productos saludables sigue siendo más fuerte en los niveles socioeconómicos A y B, hay una creciente incorporación del segmento C, lo que podría abrir nuevas oportunidades de mercado.

En términos de implicancias para los inversores, el crecimiento del mercado saludable en Perú podría representar una oportunidad interesante, especialmente para aquellos que buscan diversificar su portafolio. La tendencia hacia un consumo más consciente y saludable podría traducirse en un aumento en la demanda de productos y servicios relacionados, lo que a su vez podría beneficiar a las empresas que se posicionen adecuadamente en este sector. A medida que más consumidores busquen opciones saludables, las marcas que logren adaptarse a estas nuevas demandas estarán mejor posicionadas para capitalizar el crecimiento del mercado.

Mirando hacia el futuro, es crucial monitorear cómo las marcas continúan adaptándose a las preferencias cambiantes de los consumidores. Con el crecimiento del segmento C y la expansión hacia provincias, el mercado saludable en Perú tiene el potencial de seguir evolucionando. Eventos como ferias de productos saludables y campañas de concientización sobre bienestar podrían influir en la dirección del mercado en los próximos años, ofreciendo a los inversores y a las marcas la oportunidad de capitalizar esta tendencia en crecimiento.