Las ventas minoristas en Perú alcanzaron S/13.811 millones durante el primer trimestre de 2026, marcando un crecimiento del 11% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Este incremento representa la tasa de crecimiento más alta desde el cuarto trimestre de 2021, según datos del Ministerio de la Producción (Produce). Este resultado superó las expectativas de Scotiabank, que había proyectado un crecimiento más moderado. La evolución positiva de las ventas se atribuye a varios factores, incluyendo el aumento del empleo formal privado y un notable crecimiento del 13,2% en la inversión privada en el mismo periodo.

La apreciación del sol frente al dólar, que se tradujo en una reducción de los precios de los productos importados, también jugó un papel crucial. Durante el primer trimestre de 2026, el sol se apreció aproximadamente un 8% frente al dólar, lo que benefició a los consumidores al disminuir los costos de productos importados. Además, el acceso a fondos extraordinarios, como el octavo retiro de fondos de las AFP a finales de 2025, y el incremento en el número de locales comerciales, especialmente supermercados, contribuyeron a este crecimiento. Sin embargo, la inflación, impulsada por el aumento del precio del petróleo debido al conflicto en Medio Oriente, ha comenzado a afectar la capacidad de gasto de los consumidores.

En términos de segmentos, las ventas en supermercados se mantuvieron dinámicas, creciendo un 10,9%, impulsadas por una mayor demanda de alimentos y bebidas, así como por el aumento de las temperaturas asociado al Fenómeno El Niño. Este fenómeno climático también se espera que impulse las ventas relacionadas con el Mundial de Fútbol, que generará una mayor demanda de productos como bebidas y equipos para el hogar. Por otro lado, el sector de mejoramiento del hogar también mostró un crecimiento del 10,2%, apoyado por el avance en la autoconstrucción y un aumento en el consumo de cemento, que creció un 14,3% en el primer trimestre.

Sin embargo, las ventas en tiendas por departamento podrían enfrentar un enfriamiento. Las temperaturas inusualmente altas han reducido la demanda de prendas de abrigo, que suelen tener márgenes más altos. A esto se suma el efecto electoral, que tiende a generar cautela entre los consumidores, así como las presiones inflacionarias en el sector de combustibles. La menor oferta de petróleo, exacerbada por el conflicto en el Estrecho de Ormuz, ha elevado las tarifas de transporte, lo que también afecta el poder adquisitivo de la población.

De cara al futuro, Scotiabank anticipa que las ventas minoristas continuarán creciendo en el segundo trimestre de 2026, aunque a un ritmo más lento. Se espera que, al cierre del año, las ventas minoristas superen los S/55.000 millones, con un crecimiento proyectado de alrededor del 3,8% para el sector comercio. Los inversores deben estar atentos a la evolución de la inflación y los precios de los combustibles, así como a la dinámica del empleo y la inversión privada, que serán factores determinantes en el desempeño del consumo en los próximos meses.