El Banco Central de Argentina realizó compras por US$ 175 millones este martes, acercándose a la meta de US$ 10.000 millones que se había fijado para todo el año. Con esta operación, el total acumulado de compras alcanzó los US$ 9.986 millones, lo que indica una estrategia activa del organismo para acumular reservas en un contexto de creciente demanda de divisas. Se espera que el Banco Central continúe con estas adquisiciones en los próximos días, aprovechando la calma cambiaria que ha predominado desde principios de año.

En el inicio de junio, el dólar ha mostrado una tendencia al alza, aumentando por segundo día consecutivo. La cotización del dólar minorista en el Banco Nación se vendió a $ 1.450, lo que representa un incremento de cinco pesos respecto al cierre del lunes y 20 pesos más que el último día hábil de mayo. Por su parte, el dólar mayorista también registró un aumento del 1,3% entre lunes y martes, alcanzando un valor de $ 1.427. Este aumento en el tipo de cambio se produce en un contexto donde la demanda de divisas por parte de los minoristas ha sido notable, especialmente en los primeros días del mes, coincidiendo con el cobro de salarios de mayo.

Desde Portfolio Personal Inversiones (PPI) se señala que esta mayor demanda podría ser un fenómeno temporal, relacionado con el ciclo de pagos de haberes. Sin embargo, el Banco Central ha estado utilizando este período de calma para acumular divisas, lo que ha sido fundamental para mantener la estabilidad cambiaria. Los operadores están atentos a las liquidaciones del sector agropecuario y al volumen de operaciones, ya que estos factores son cruciales para entender la estrategia del Banco Central y su capacidad para sostener las compras de divisas sin provocar un deslizamiento abrupto del tipo de cambio.

El Merval, por su parte, experimentó un descenso del 1,8% en dólares tras haber subido un 2,1% el lunes. Esta caída se ha reflejado también en los ADR que cotizan en Wall Street, donde acciones como Globant, que había tenido un desempeño destacado con un aumento del 10% el lunes, cedió un 4,9% en la jornada de hoy. A pesar de esta volatilidad en el mercado de acciones, los bonos se mantuvieron estables, lo que contribuyó a que el riesgo país se mantuviera en 491 puntos básicos. Este comportamiento sugiere una toma de ganancias en el mercado local, mientras que los bonos parecen resistir mejor ante la presión de la venta de acciones.

En el ámbito internacional, Wall Street ha mostrado un respiro, aunque sigue en niveles máximos, impulsado por el interés en la inteligencia artificial y los sólidos resultados empresariales del último trimestre. Sin embargo, la incertidumbre en Medio Oriente podría influir en el apetito inversor. Los activos argentinos se ven afectados por esta dinámica, y los inversores deben estar atentos a cómo se desarrollan los eventos globales y su impacto en el mercado local. En particular, la evolución del tipo de cambio y las decisiones del Banco Central serán factores clave a monitorear en las próximas semanas, ya que se espera que continúen las compras de divisas y se ajusten las expectativas sobre la inflación y la política monetaria.