El Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) en Chile se prevé que registre una caída del 0,5% en abril, lo que marcaría la cuarta contracción consecutiva en la actividad económica del país. Esta proyección, realizada por Clapes UC, se basa en el significativo descenso de la producción industrial, que se contrajo un 4,7% interanual, siendo la minería el sector más afectado con una caída del 9,0%. A pesar de que el comercio mostró un crecimiento del 3,2% y la mayoría de los servicios también avanzaron, el mal desempeño de la industria arrastraría el índice hacia terreno negativo, muy por debajo del 0,1% que se esperaba según la última Encuesta de Expectativas Económicas del Banco Central.

Desde enero de este año, la economía chilena ha mostrado un comportamiento negativo, con caídas mensuales en el Imacec de 0,1% en marzo, 0,3% en febrero y 0,5% en enero. Estos resultados reflejan un panorama preocupante para la economía nacional, que se enfrenta a desafíos significativos en su sector industrial. La baja en la producción minera, especialmente en la extracción y procesamiento de cobre, ha sido un factor determinante en esta tendencia negativa. La producción manufacturera también ha contribuido a esta caída, con un descenso del 2,5% interanual.

En términos de demanda, el Índice de Actividad del Comercio (IAC) ha mostrado un avance anual del 3,2%, impulsado principalmente por el crecimiento del 4,1% en el comercio al por menor. Sin embargo, las ventas de supermercados han disminuido un 0,1% en comparación con el año anterior, lo que sugiere que, a pesar de ciertos avances en el comercio, la recuperación no es uniforme y algunos sectores siguen enfrentando dificultades. En el ámbito de los servicios, siete de ocho categorías reportaron avances, destacando las actividades profesionales y científicas con un crecimiento del 8,6% y las actividades inmobiliarias con un 8,5%. Sin embargo, las actividades artísticas y recreativas cayeron un 5,1%, lo que indica que no todos los sectores están experimentando la misma recuperación.

Para los inversores, la continua contracción en el Imacec puede generar incertidumbre en el mercado chileno. La caída en la producción industrial y la baja en la minería, que es un pilar fundamental de la economía chilena, podrían afectar la confianza de los inversores y la estabilidad del peso chileno. Además, la proyección de una contracción adicional en el Imacec puede influir en las decisiones del Banco Central respecto a la política monetaria, especialmente en un contexto donde la inflación y el crecimiento económico son preocupaciones constantes.

A futuro, será crucial monitorear la publicación del Imacec de abril, programada para el 1 de junio, ya que confirmará o refutará las proyecciones actuales. Los datos sobre la producción industrial y el comercio serán indicadores clave para evaluar la salud de la economía chilena en los próximos meses. Asimismo, la evolución de la producción minera y manufacturera será fundamental para entender si la economía puede revertir esta tendencia negativa o si se enfrenta a un periodo prolongado de contracción económica. La situación en Chile también puede tener implicancias para Argentina, dado que ambos países comparten vínculos comerciales y económicos significativos, lo que podría influir en las decisiones de inversión en la región.